Los niños con padres y abuelos maduros viven más tiempo, asegura estudio

Según científicos estadounidenses del Departamento de Antropología de la Universidad de Northwestern, retrasar la paternidad puede influenciar en la longevidad de las personas ya que han encontrado que los niños con padres mayores parecen estar “genéticamente programados” para vivir más tiempo.



Los expertos han concluido desde hace algún tiempo que la vida está ligada a la longitud de las estructuras conocidas como telómeros, situados en el extremo de los cromosomas masculinos. En general, una longitud corta de los telómeros significa menos esperanza de vida.

Al igual que las puntas de plástico de los cordones, los telómeros protegen los extremos cromosómicos, pero en la mayoría de las células, se acortan con el paso del tiempo hasta que las células ya no son capaces de replicarse.

Partiendo de esto, los científicos midieron los telómeros en muestras de sangre de 1,779 adultos jóvenes y se encontró que eran más grandes en los individuos cuyos padres sobrepasaban los 30 años cuando nacieron; el alargamiento de los telómeros fue aún mayor si el abuelo paterno del niño también fue padre a una edad madura.

El estudio fue rápidamente contrastado por el hecho de que retrasar la paternidad aumenta el riesgo de aborto involuntario, igual que en el caso de la maternidad. Aun así, el Dr. Dan Eisenberg defiende el estudio y dice que “la herencia de telómeros largos será beneficiosa para los tejidos y funciones biológicas que implican el rápido crecimiento celular, así como el mejoramiento del sistema inmunológico”.