Ejercitarse constantemente puede reducir el riesgo de contraer cáncer de mama

Investigadores de la Universidad de Carolina del Norte encontraron que las mujeres que se ejercitan unas dos horas al día durante cinco días a la semana o más, son hasta un 30% menos propensas a desarrollar cáncer de mama que las mujeres menos activas. 



La intensidad del ejercicio no importa, todo tipo de actividad física (aunque sea moderada), benefició a estas mujeres respecto a aquellas que tienen vidas más sedentarias.

El estudio presidido por el Dr. McCullough, analizó mujeres de entre los 20 y los 98 años, 1,504 con cáncer de mama y 1,555 sin la enfermedad.  Como parte del análisis, las mujeres respondieron preguntas sobre su actividad física cotidiana: cualquier ejercicio recreativo que hicieron por lo menos una hora a la semana durante tres meses o más.

Las mujeres que hicieron algún tipo de ejercicio o actividad física, tuvieron hasta 6% menos riesgo de cáncer de mama que aquellas que no lo hicieron, pero ciertos subgrupos de mujeres gozaron de los beneficios aún mayores. El efecto fue mayor entre las mujeres que tenían hijos y hacían un promedio de 10 a 19 horas de ejercicio a la semana, así como en ellas que lo practicaban después de la menopausia: en todas ellas, el riesgo disminuyó hasta en un 30% en comparación con aquellas que no realizan ningún tipo de actividad.

Los investigadores señalaron que el peso refleja un equilibrio entre la dieta y la actividad física, por lo que los beneficios para el cáncer de mama (y en  la salud en general), están probablemente relacionados no sólo con el ejercicio, sino también con el mantenimiento de una dieta saludable.