La tristeza: un mal común entre los niños británicos

En el 2007, la Unicef ​​publicó una tabla de 21 países económicamente avanzados en relación al bienestar de sus habitantes. Se compararon 40 indicadores: la pobreza, las relaciones familiares, de salud y seguridad, así como la educación.

Los países que se encontraron en el top de la lista fueron los Países Bajos, Suecia y Dinamarca, y en el lugar n°21 se ubicó Reino Unido, justo debajo de los Estados Unidos. El informe llegó a la conclusión, en esencia, de que los niños que crecen en el Reino Unido eran infelices en el mundo industrializado.

Los padres de más de la mitad de los niños de los países encuestados, suelen pasar más tiempo hablando a sus hijos que los del Reino Unido y sólo el 40% de los niños de este país encontraron la relación con sus padres “medianamente amable”.

Cuatro años más tarde, un segundo informe del organismo de la ONU encontró que uno de los indicadores que los propios niños estipulaban en cuanto a su felicidad se basaba más en la convivencia con la familia y amigos y en las actividades al aire libre, contrastando con que los padres del Reino Unido  (especialmente en los hogares de bajos ingresos) se sentían bajo una “tremenda presión” por los ritmos de trabajo y llevar un sustento a casa.

Uno de cada once niños en el Reino Unido, con edades comprendidas entre los 8 y los 15 años, tienen un bajo sentido de bienestar. Y de acuerdo con la Organización de Salud Británica, uno de cada diez niños con edades comprendidas entre los 5 y 16 años, tiene un diagnóstico clínico de trastornos de salud mental.

En respuesta a esta avalancha de malas noticias, surgió un grupo conformado por una iniciativa de algunas instancias gubernamentales, académicas y algunos miembros de la sociedad civil que pretende poner de manifiesto “las presiones excepcionales que la vida moderna impone a la infancia. El Movimiento en Pro de la Niñez, trata de reunir a todas esas voces y todas estas preocupaciones, que nos atañen a todos, para formar una masa crítica que pueda dar soluciones a este problema nacional”, dijo Richard Cámara miembro del movimiento y de la Universidad de Roehampton.

La directora del movimiento, Wendy Ellyatt, dice que “las estadísticas relativas al bienestar de la infancia en el Reino Unido son poco alentadoras, por lo que se busca un esfuerzo conjunto de  pedagogos, psicólogos, neurólogos y biólogos para cubrir las áreas clave del bienestar del niño, la importancia de las relaciones familiares, el propósito de la educación, el papel del juego, la conexión de los niños con la naturaleza y  el impacto de la tecnología digital”.