¿Más dinero más problemas? ¿Por qué los niños ricos odian a sus padres?

Irónicamente las familias adineradas invierten largas sumas en contratar a especialistas para que les expliquen por qué se han dañado los lazos entre la familia y cómo aliviar el resentimiento entre hijos y padres. Realmente, con sólo el sentido común se pueden nombrar tres razones:

Generalmente, los padres adinerados no dicen los suficientes “no” a sus hijos. Ellos crecen con la idea de que pueden obtener todos su caprichos, sin embargo, cuando salen al mundo real y el mundo les dirige un “no”, se enojan, y el enojo lo dirigen a sus padres.



Anna Skladmann



El poco tiempo que le dedican los padres a sus hijos se transforma en resentimiento por el abandono. Las compensaciones materiales o económicas pueden aumentarlas. Además, lo único con lo que se repone el tiempo es con tiempo.

La tercera razón es por la sociedad. Si presumen su dinero son apartados, si lo disimulan, crecen ocultando una parte de ellos y de su familia.

Todos los resentimientos pueden complicarse al momento de la herencia. Un 70% de la transmisión de los negocios familiares se obstaculiza por ello. Y los números empeoran para las segundas y terceras generaciones.

Independientemente de la situación económica y de las herencias, toda familia puede encontrar armonía. Es cuestión de hallar un equilibrio dentro y fuera de casa.



Redacción

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