El bambú japonés (una historia de paciencia y desarrollo)

En esta ocasión quiero compartir con ustedes la historia del bambú japonés, espero les guste.



***

El bambú japonés



No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha, requiere de buena semilla, buen abono y riego constante.

También es obvio que quien cultiva la tierra no se pare impaciente frente a la semilla sembrada y grite con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita seas!

Hay algo muy curioso que sucede en el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes: siembras la semilla, la abonas y te ocupas de regarla constantemente.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo durante el séptimo año, en un período de solo seis semanas, la planta de bambú crece ¡más de 30 metros!

¿ Tardó solo seis semanas en crecer?

No. La verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad., este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Sin embargo en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.

(En la imagen, el bosque de bambú de Kamakura)



Redacción

Redacción

Comparte el artículo

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email