¡Cuidado! Conoce el peligro de las bebidas energéticas

El consumo de bebidas energéticas se ha expandido en los últimos años. La ilusión y necesidad para rendir más allá de las capacidades, los estudiantes, profesionistas, deportistas y adolescentes son los principales consumidores de estas bebidas.

No obstante ninguno de los ingredientes (salvo la cafeína) que contienen las bebidas energéticas es realmente vigorizante, revitalizadora ni saludable. Incluso, un estudio de la Universidad de Minnesota y de la Universidad Duke revelaron que el consumo de esas bebidas altamente azucaradas entre adolescentes se relaciona con un abuso de refrescos de cola, cigarros y de dispositivos con pantallas (televisión, computadoras, teléfonos celulares, tabletas).

Dado que el consumo de estas bebidas se triplicó en los últimos años, el objetivo de la investigación fue analizar alternativas estratégicas de intervención para reducir su ingesta. La información se recolectó en la observación de 2 793 adolescentes, de 20 secundarias públicas de la zona de Minnesota, EE.UU. Como variables medibles se analizaron el peso, la talla, la frecuencia del consumo de las bebidas energéticas, el desayuno, el tiempo empleado para ejercitarse, jugar videojuegos, ver televisión y la constancia en fumar.

Aunque se correlacionó el consumo de estas bebidas azucaradas con altos niveles de actividad física moderada, el patrón en general indicaba un comportamiento en riesgo de adicción entre los adolescentes. Nicole Larson, investigadora de la Division of Epidemiology and Community Health, School of Public Health, University of Minnesota, explica:

Entre los jóvenes hombres, el consumo semanal de estas bebidas estuvo relacionado con una alta incidencia de televisión, en comparación con los chicos que bebían el mismo tónico menos de una vez a la semana. Los niños quienes consumían bebidas energéticas al menos una vez a la semana pasaban cuatro horas de más de jugar videojuegos, en comparación con aquellos que bebían lo mismo menos de una vez a la semana.

Por esta razón, la American Academy of Pediatrics recomienda que los adolescentes consuman bebidas energéticas sólo después de una actividad física prolongada y vigorosa. De lo contrario tienden a incrementar los riesgos de la sobrestimulación del sistema nervioso, sin beneficio alguno a la salud del consumidor.