Libros escandinavos buscan entretener a niños chilenos

El “Libro Alegre” es una pequeña biblioteca ubicada en la ciudad de Valparaíso, en Chile, que busca acercar a los niños a un mundo de libros nuevos. Rodeados por peluches, piezas de lego, muñecos y una cocina de juguete, hace que los pequeños se adentren a lecturas sorprendentes.

Imogen Mark es un joven británico que lleva viviendo desde hace varios años en Chile y es voluntario del “Libro Alegre”, cuenta que la mayoría de los libros que les llegan provienen de países escandinavos, por lo que tiene que traducirlos al español, imprimirlos y después recortarlos para pegarlos encima de los libros originales.

Estos son libros reciclados que no existen en ningún otro lugar del país, agregó Mark.

La biblioteca se divide en dos zonas, la primera esta en la zona turística de Valparaíso, cerca del puerto y la segunda en un barrio llamado Montedónico. Además en un patio cerca de un centro médico, hay una sucursal del “Libro Alegre” con tres contenedores repletos de libros que fueron donados por el país de Dinamarca.

La bibliotecaria en las instalaciones del barrio en Montedónico, Evelyn Badilla, dice que los niños se ven reflejados en estos libros.

Este proyecto de lectura para niños fue diseñado por Anna Hansen, una maestra danesa jubilada que vivió y trabajó en Chile en el años de 1990.

Anna relata que había una brecha enorme entre los niños daneses y los chilenos por el gusto a la lectura, así fue como se le ocurrió crear esta biblioteca en el país sudamericano.

La biblioteca comenzó con una colección de 50 libros y en la última década, el equipo ha traducido cerca de 1.500 ejemplares.

El libro más popular de todos, cuenta Mark, es uno protagonizado por el perro Spot. Aunque hay otro de Alemania que los niños adoran. Se llama “El topo que quiere saber quién le hizo caca en la cabeza”. También esta “Donde viven los monstruos”, de Maurice Sendak, una de las pocas lecturas que cuenta la historia desde el punto de vista de un niño.