Jugar al aire libre reduce el riesgo de desarrollar miopía

Un nuevo estudio afirma que usar lentes no es resultado de ser un “ratón de biblioteca”, sino de pasar mucho tiempo bajo techo. Investigadores de las universidades de Bristol y Cardiff encontraron que los niños que pasan regularmente más tiempo al aire libre entre los 9 y 10 años tienen la mitad de probabilidades de desarrollar miopía para los 15 años.



Entre las pruebas realizadas, se encuestó a los padres de 14 mil niños con respecto al tiempo promedio que sus hijos pasan al aire libre (un nivel “alto” correspondió a 3 horas diarias en verano o una hora en invierno).

De hecho, se descubrió que el solo hecho de pasar tiempo al aire libre tiene mayor impacto en la calidad de la vista que estar físicamente activo. Eso explica por qué el desarrollo de la miopía ha crecido en estos últimos años, pues somos una sociedad que cada vez pasa más tiempo bajo techo.

Jeremy Guggenheim, investigador de la Universidad de Cardiff, propone que el factor de peso puede ser la exposición a la luz solar, pues estudios anteriores han indicado que la exposición regular a la luz estimula los niveles de dopamina en la retina.

Añadió también que el hecho de pasar horas leyendo (por años, considerado el culpable de la necesidad de usar lentes) no afecta al desarrollo de la miopía.

“Aún falta estudiar más el asunto para saber cuánto tiempo al aire libre es necesario para proteger a un niño de la miopía, a qué años es más efectivo y cómo es que funciona la protección”, dice la oftalmóloga Cathy Williams, “pero, dado los numerosos beneficios que ya sabemos que proporciona, recomendamos que los niños pasen suficiente tiempo al aire libre”.