Mi hijo tiene piojos, ¿qué hago?

El regreso a clases brinda nuevas emociones en la vida de los niños, nuevas cosas por aprender, retos y experiencias. 



Sin embargo, el regreso a clases también presenta nuevos problemas para los padres y uno de ellos el contagio de piojos en la escuelas. 

Los piojo no distingue raza ni condición social y no es una cuestión de falta de higiene, de hecho, a los piojos les gusta el cuero cabelludo limpio. Los piojos se contagian por el contacto entre personas en lugares cerrados como escuelas, centros de trabajo, familias, reclusorios y hospitales. 

El problema de los piojos puede ser grave entre algunas escuelas y pueden convertirse en una epidemia, como la ocurrida en las escuelas de la Ciudad de México en el año 2010. 

El piojo es un insecto gris de entre 2,5 y 4 mm de longitud que vive en el cabello de las personas y se alimenta de pequeñas cantidades de sangre, que extrae picando el cuero cabelludo.

La hembra pone entre 4 y 8 huevos al día (llamados liendres), que tardan unos 15 días en hacerse adultos. Son de un color blanquecino y se fijan fuertemente al pelo a una distancia aproximada de 0,5 cm de su raíz (no hay que confundir con la caspa que está suelta o se desprende con facilidad).

Para controlar los piojos existen en el mercado un productos  que contiene fenotrina como compuesto activo eficaz para eliminar este insecto. También existen remedios caseros como vinagre de manzana, una solución casera que sigue dando resultados aunque no es 100 % eficaz. Algunos piojos pueden quedar vivos, aunque más difícilmente las liendres (huevos). Su acidez es especialmente eficaz contra la sustancia que adhiere las liendres al pelo. Se aplica sobre el pelo seco una mezcla caliente de agua y vinagre a partes iguales. Se deja actuar 2 horas con un gorro y se aclara. Realizarlo 2 veces a la semana durante 1 mes.

Los productos con fenotrina contra piojos viene en forma de shampoo utilizado sobre el cuero cabelludo una vez a la semana y se repite su aplicación una semana después. .   

Los papás se pueden dar cuenta de que su hijo o hija tiene piojos o liendres mediante el uso de una liendrera o peine especial, además de los síntomas que se presentan como picazón intensa e inflamación del cuero cabelludo que provoca que las personas se lesionen la piel con las uñas por el rascado tan intenso que le origina costras. 

Los medios de contagio son peines, gorras, sombreros, peinetas y todo lo que tenga relación con el contacto en el pelo, incluso la ropa o la cama.  Recuerda que hay que esterilizar los peines. La cama de ropa hay que lavarla pero también aspirarla o meterla a la secadora por 25 minutos. El piojo también puede permanecer fuera del cuerpo con un periodo, en promedio, de vida de dos días.

 

Cinco recomendaciones para no contagiarse de piojos  

  • No compartir objetos de uso personal como peines, gorras, toallas, donas o peinetas.
  • Si en la escuela o lugar de trabajo existe la posibilidad de contagio, evita el contacto directo con sus compañeros.
  • Evitar el uso de remedios caseros como petróleo y alcohol.
  • Si existe la sospecha de tener piojos no te rasques intensamente para no lesionarte la piel
  • Si se está infestado, hay que evitar la convivencia cercana con otras personas, hasta que se erradiquen por completo.
  • Utilizar shampoos contra piojos  para el aseo del cabello.