¿Deben ser ilegales ciertas formas de disciplinar a los niños?


¿Cada padre tiene derecho a educar a sus hijos por cualquier medio? ¿O deben restringirse ciertas formas de maltrato físico?



Un jurado en San Francisco declaró inocente a un padre que golpeó con su cinturón a su hija de 11 años por haber robado en repetidas ocasiones. La niña, que terminó con moretones en su lado derecho, acudió a un consejero de su escuela, quien, junto con la policía, citaron al padre, Chaya Chhoeurm.

El jurado consideró que el castigo era razonable pues sí encontraron pruebas de que la niña estaba robando. Además, el director de la escuela defendió a Chhoeurm como un pare atento e involucrado en la educación de su hija.

“De joven, Chhoeurm había entrado y salido de la correccional en varias ocasiones”. Dijo el abogado defensor público, “él decalró que estaba aterrorizado que su hija siguiera sus pasos, fuera expulsada de la escuela y terminara en la cárcel”.

El estado de Californa permite a los padres disciplinar a sus hijos siempre y cuando no les causen daños severos, físicos o mentales. En este caso, el jurado decidió que Chhoeurm intentaba ser un buen padre.

Pero el debate sigue, ¿hasta qué límite debe ser legal la disciplina de los hijos?