La “Paradoja de la obesidad”: ¿más delgado es igual a menos sano?

El término “Paradoja de la obesidad” surgió después de que numerosos estudios encontraran que las personas con sobrepeso aparentemente presentan menor riesgo de morir por enfermedades del corazón, de los riñones, de la presión infartos o diabetes.



Una posible respuesta a la paradoja es que, cuando un cuerpo desarrolla una enfermedad, se vuelve catabólico, es decir, necesita mayores reservas de energía y calorías que lo normal. Si el paciente no tiene reservas, aunque su peso sea normal, puede desnutrirse o sus defensas pueden bajar, dice el Dr. Gregg Fonarow, de la Universidad de California.

Otra respuesta tiene que ver con la genética. Tal vez las personas que desarrollan diabetes o enfermedades cardiovasculares tienen escrito en sus genes menos defensas para sobrevivir a los padecimientos.

El Dr. Neil Ruderman, un endocrinólogo de la Universidad de Medicina de Boston, propone otra respuesta, que llama “metabólicamente obeso, peso normal”. Explica que algunas personas cuyo peso está dentro de los niveles apropiados de Índice de Masa Corporal, pero tienen anormalidades metabólicas, incluyendo niveles altos de resistencia a la insulina y a los triglicéridos. Por ello, suelen tener grasa en la zona media del cuerpo y son más propensas a sufrir del corazón, hígado y otros órganos.

Por ello, es mejor ser obeso pero en buena condición física que delgado pero en mala condición. La correcta función cardiaca es más importante que los kilos que peses.

Aunque, al final, todos los cuerpos son diferentes y reaccionarán de diferente manera.