Fiebre: un mecanismo de defensa natural que fortalece nuestro cuerpo

La fiebre es un mecanismo de defensa que poseemos para auto-curarnos: el cuerpo hierve para matar al virus o bacteria que nos está atacando. Cuando no dejamos que esto actúe, debilitamos al cuerpo volviendo propenso a otras enfermedades.



La fiebre nos indica que hay una infección.

Un proceso de fiebre dura aproximadamente 3 días.

Después de 10 días, el niño es otro, ha vencido algo interior, sale fortalecido, con más seguridad, se le fortalece la autoestima.

Cortar la fiebre es cortarle la capacidad al cuerpo de fortalecerse, es como decirle “tú no puedes sin mí”.

Permite acelerar todos los procesos metabólicos, eliminando bacterias y virus.

Moldea y reordena el alma, es la reafirmación del YO (antroposofía).

El grado óptimo de la fiebre depende de cada niño. Hay que permitirnos conocerlos, dedicarles tiempo.

En general lo óptimo es entre 39 y 40 grados.

Qué hacer ante ella?

Tina tibia y que se vaya enfriando con el niño adentro.

Compresas húmedas en el estómago y en la frente, pero de agua tibia, nunca fría (porque si las ponemos frías el cuerpo reacciona calentándose más).

Friega de alcohol en las plantas de los pies.

Jitomate en las plantas de los pies.

Poner en las plantas de los pies rodajas de limón recién partido y calcetines de lana si no se tienen de algodón (esto hace que la calentura baje hacia los pies y desaparezca).

Pasos para afrontar la fiebre:

1) Dejar que la calentura actúe.

2) Actuar con hierbas u homeopatía.

3) Tempra (¡como último recurso!)

(PD Mi hijo va a cumplir 5 años y solo le he dado tempra una sola vez)

Ximena Trillo