Sigue estos consejos para una reunión con los maestros de tus hijos

Cuando se organizan las famosas “juntas de padres”, la relación entre profesor y progenitor comienza a germinar para brindar una comunicación tanto sincera como abierta. Para lograrlo, ambos lados necesitan prepararse para esta conferencia que no sólo pretende mejorar el desempeño académico de un niño sino también enriquecer su desarrollo emocional y social. 

Según el proyecto de investigación de The Harvard Family, estas juntas lograr sus objetivos al comprometer tanto a padres como profesores; es decir, cuando ambos realizan sus respectivas tareas antes de asistir a la reunión. Basta reunir dudas e información acerca de tres temas en específico: el niño, el salón de clases y el futuro. 



Como padres estamos esperando que el profesor hable de nuestro hijx en específico. De manera que, para facilitar su desarrollo académico, los padres necesitan describir cómo son en casa, cuáles son sus intereses, preocupaciones y dificultades que puedan afectar a tu hijx en la escuela. Esto necesita realizarse con consciencia del tiempo: en caso de necesitar más tiempo para hacerlo, quizá lo mejor es pedir una cita con la titular. 

Uno de los puntos indispensables es el ambiente académico y social del salón de clases. Durante las juntas, lo recomendable es llegar con un poco de información (platicando con tu hijx) para realizar preguntas muy específicas acerca de los promedios o conductas. Así, antes de que la reunión termine, asegúrate de tener claras las expectativas del profesor en relación con tu hijx.

Y finalmente, otro tema importante a tocar durante “la junta de padres de familia” es el futuro. Es decir, comprender cuáles son los objetivos a cumplir antes de que se acabe el año escolar, y qué se puede hacer al respecto para alcanzarlos. En otras palabras, estas reuniones se convierten en una lluvia de ideas para generar apoyo en los retos que cada niñx se enfrenta en la escuela. 

Expertos en la educación procuran incentivar a los padres a relacionarse con sus hijos, de modo que conozcan fortalezas y áreas de oportunidad. Así, la relación entre padres y profesores puedan unificarse, logrando un mejor desempeño vivencial del pequeñx.