Relajarse puede ser estresante para algunas personas

Desde los 80’s se descubrió que hay personas que se sienten muy estresadas cuando realizan ejercicios de relajación. Por ello, se encuentran en una situación más difícil cuando quieren combatir sus ataques de ansiedad.

Hoy, científicos de la Universidad de Cincinnati quisieron encontrar las razones por las cuales a estas personas les cuesta trabajo bajar la guardia. Para ello, aplicaron un cuestionario de 21 incisos a 300 estudiantes, en el que debían clasificar del 0 al 5, qué tanto estaban de acuerdo con frases como: “Me asusta cuando mi respiración se vuelve más profunda” y “odio recibir masajes por la sensación de mis músculos relajándose”.



Encontraron desde sentimientos de pereza hasta miedo de perder el control de sí mismos. “Hay a quienes no les gusta relajarse debido a los cambios físicos, a la sensación de sus músculos relajándose”, dijo Christina Lumberto, de la Universidad de Cincinnati. “A otros no les gusta porque se preocupan demasiado si lo están haciendo de la forma correcta”.

Se descubrió también que quienes tienen fobia a la relajación tienden a ser más ansiosos en general (incluso, que son más propensos al asma).

Una de las soluciones para estos individuos es la llamada terapia de exposición, una técnica que consiste en enfrentar a los objetos o situaciones temidos por el paciente.

Pero, por supuesto, sólo porque no te guste hacer Yoga o tomar el sol en una playa, no significa que tienes un problema. “El punto cuando se vuelve problemático es cuando interfiere con tu forma de vivir”, afirma Lumberto.