Estos son los ingredientes que debes de evitar a toda costa en los alimentos procesados

Comer, además de ser uno de los grandes placeres de la vida, es una necesidad básica que se encarga de cuidar tanto la salud física como emocional. Así, la dieta diaria se encargará de estructurar no sólo el estilo de vida, sino también la percepción de cada uno acerca de sí. 

 Es decir que, dependiendo de lo que se coma, se influirá en el estado de ánimo y la salud física. Desgraciadamente existe una noción errónea acerca de la dieta nutritiva y saludable: por un lado está la comida rápida que normalmente es procesada, con altos niveles de azúcares o sales, deliciosa y altamente nociva para el cuerpo y estado de ánimo; por el otro, la comida de la naturaleza a horarios necesarios que mejoran nuestro desempeño en el día a día pero están catalogados como “aburridos” o “sin sabor”, “requiere tiempo y dinero para conseguirlos”. 



¿La solución? Ser capaces de equilibrar nuestra dieta: procurar comer frutas y verduras, carne roja y blanca, semillas y granos enteros, limitar el consumo de azucares y sales (pero no exiliarlos por completo), traer a consciencia cuáles son los ingredientes que más daño nos hacen como: el benzoato de sodio el bromato de potasio, los endulzantes y saborizantes artificiales, el sorbito de potasio, acrimalida, nitrato, aceite vegetal bromado, hidroxianisol butilado (BHA) e hidroxitolueno butilado (BHT), glutamato monosódico, etc.  El sitio especializado MindBodyGreen advierte sobre estos ingredientes, que deben de alertarnos cada vez que nos los encontramos (hoy en día si consumimos alimentos procesados debemos de convertirnos en policías de las etiquetas; para evitar esta incomodidad es mejor no consumir alimentos procesados).

¿Cuál es el verdadero problema de estos ingredientes? 

La mayoría de ellos, preservativos artificiales, tienen pequeñas cantidades de sustancias que aumentan el riesgo de cáncer, hiperactividad, enfermedades cardiovasculares, Alzheimer, afecciones asociadas con los nervios y estados de ánimo, diabetes, adicciones a este tipo de elementos, dolores de cabeza y pecho, palpitaciones del corazón, entre otros. Rebosantes en cereales, comidas rápidas, papas fritas, algunas carnes, fritangas, etcétera, estos alimentos hay que dosificarlos hasta eliminarlos por completo de la dieta. La clave, es mantener la dieta lo más simple posible.  

Fotografía principal: Andee Duncan