fbpx
Sin categoría

El uso prematuro de antibióticos en niños puede provocar asma

El asma es un desorden que provoca la inflamación y el estrechamiento de las vías respiratorias, lo cual induce a dificultades para respirar, opresión en el pecho, tos y sibilancia. Es decir que cuando las vías respiratorias se tensan e inflaman, la cantidad de aire se reduce.

Los síntomas del asma pueden desencadenarse por la inhalación de sustancias alérgenas (que causan alergias), como el pelaje de algunas mascotas, polvo, cambios de clima, químicos en el aire o en los alimentos, ejercicio, moho, polen, infecciones respiratorias, emociones fuertes, humo del tabaco, el ácido acetilsalicílico o antiinflamatorios no esteroides, entre otros.

Hay ocasiones en que el ataque de asma puede durar desde minutos hasta días, donde se presenta cierta dificultad prolongada para respirar con episodios de falta de aliento, tos o sibilancias. Si no se trata adecuadamente, el ataque puede volverse peligroso ya que restringe el flujo de aire de manera significativa; en consecuencia los labios y el rostro se tornan azulados, disminuye el nivel de lucidez mental como somnolencia o confusión, aumenta el ritmo cardiaco y el pulso, se intensifica la sensación de ansiedad y sudoración, e incluso se resiente un dolor torácico u opresión en el pecho.

De acuerdo con un estudio publicado en The Lancet Respiratory Medicine el uso de antibióticos en niños menores de un año incrementa el riesgo de desarrollar asma. Aunque no se encontró una correlación directa entre la prescripción de antibióticos y el desarrollo de enfermedades por atopía (alergias), los resultados sugieren que hay un daño inmunológico y modificaciones genéticas en el cromosoma 17. Es decir, el uso prematuro del antibiótico altera el desarrollo del sistema inmunológico del niño, incrementando su susceptibilidad a alergias asmáticas.

Esta investigación longitudinal, también llamada Manchester Asthma and Allergy Study, se examinaron a 1 000 niños desde su nacimiento hasta los 11 años. Las variables del estudio se enfocaron en la prescripción de antibióticos, síntomas de asma, respiración ruidosa y la reacción alérgica a ciertas sustancias alérgenas. 

Los resultados demostraron que los niños que recibieron antibióticos durante el primer año de vida, presentaban alteraciones genéticas en el cromosoma 17, también conocido como 17q21. En consecuencia, estos niños tenían el doble de posibilidades a exhibir los síntomas del asma, así como ingresar a los hospitales por ataques alérgicos. Además tendían a tener una menor inducción de citoquinas, las cuales son la clave para defender el cuerpo en contra de virus infecciosos.

De acuerdo con el profesor Adnan Custovic de la Universidad de Manchester, en el Reino Unido:

Se especula que los factores ocultos que incrementan la posibilidad de la prescripción prematura de antibióticos y el asma subsecuente, también aumentan la susceptibilidad de infecciones virales debidas a la inmunidad antiviral dañada y a las alteraciones genéticas del cromosoma 17q21. Sin embargo, se necesitarán investigaciones a profundidad que puedan confirmar que la inmunidad dañada está presente en los síntomas del asma durante la infancia y en la presencia del consumo de antibióticos en el primer año de vida.

Por ello es necesario que tanto los padres como el médico trabajen en equipo para desarrollar un plan que elimine la incidencia y los desencadenantes del asma, así como vigilar los síntomas. De ese modo, el tratamiento pueda controlar la inflamación de las vías respiratorias y evitar las sustancias que desencadenan los síntomas. 

Artículo AnteriorPróximo Artículo

Alojado en Next.LA