Controla la ingesta calórica excesiva con el “ayuno intermitente”

Desde que somos niños nos han dicho que debemos hacer tres comidas al día, pero un reciente estudio que apuesta por una práctica conocida como “ayuno intermitente”, nos demuestra que en materia de hábitos alimenticios que son benéficos para nuestra salud, aún hay mucho por descubrir.



Como producto de un estudio que mostraba descubrir si enfermedades metabólicas como la diabetes eran producto de dietas ricas en grasa o de la interrupción de los ciclos metabólicos, investigadores del Laboratorio de Biología Reguladora de Salk, descubrieron que el método del ayuno intermitente es una práctica benéfica para la salud.

Si bien muchos detractores de esta práctica la acusan de ser una dieta de moda, el ayuno intermitente ha demostrado tener beneficios copiosos en la salud de quienes lo llevan a cabo, con el señalamiento oportuno de que debe ser recomendada y supervisada por un médico.

La investigación ha arrojado que sirve para prevenir diabetes y obesidad, sin necesidad de ninguna intervención química o médica. La clave reside en transformar los ciclos y hábitos alimentarios, restringiendo la alimentación por periodos largos. El ayuno intermitente consiste en comer solamente durante un periodo de 8 horas para después dejar de hacerlo por un lapso de 16 horas, lo cual ayudará a prevenir enfermedades metabólicas sin tener que restringir la ingesta calórica.

Asimismo, se ha demostrado, que la restricción calórica por varias horas tiene un efecto protector sobre nuestro ADN y demás material genético, que a su vez ayuda a la salud celular.

Es importante estar seguro de que se cuenta con buena salud antes de someterse a una restricción de ingesta calórica durante dieciséis horas y no olvidar que el ayuno intermitente no va encaminado a perder peso, sino a regular la ingesta excesiva y continua de alimentos.

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