Científicos revelan el plancentero secreto de las caricias y el contacto humano

Bajo nuestra piel viven circuitos y redes de nervios conductores. El tacto es transmitido al cerebro gracias a un conjunto de estos nervios, conocidos como fibras mielinadas, que conducen señales a 60 metros por segundo. Otro tipo son los C-táctiles, unos nervios de baja velocidad, que transportan las señales a sólo un metro por segundo y que hasta ahora se desconocía su función.



“Deben ser usados para aspectos inconscientes del tacto, ya que es tan lento” dijo Håkan Olausson, de la Universidad Sahlgrenska en Suecia.

Ahora, Olausson y un grupo de científicos pudo trabajar con una mujer voluntaria que no tenía sentido del tacto, pues no tenía sus fibras mielinadas, pero cuyas fibras  C-táctiles funcionaban correctamente.

A pesar de que ella no podía sentir el contacto, vibraciones o cosquillas, la paciente sí experimentaba sentimientos placenteros cuando se le acariciaba la piel con un pincel, además los resultados de sus MRI revelaron que había actividad en las regiones cerebrales asociadas con las respuestas emocionales.

Los investigadores concluyeron que estimular el sistema CT puede ser importante para las respuestas emocionales, hormonales y de comportamiento. “Son las opuestas a las fibras de dolor y transmiten el mensaje de que el contacto no es peligroso”, dijo Olausson. “La estimulación de las fibras CT probablemente está relacionada con la liberación de hormonas de placer como la oxitocina. Y estudios previos ya han mostrado que cuando uno acaricia a los bebés, aumenta sus niveles de oxitocina”.

 

[Newscientist]