¿Qué contienen las bebidas energéticas? Mitos y realidades

Si bien el mercado de las bebidas energéticas ha experimentado un aumento importante en México, de acuerdo con un estudio desarrollado por el Instituto Nacional del Consumidor no existe evidencia de que estas bebidas sean responsables de hacer lo que dicen que hacen: devolver la energía perdida al cuerpo. En particular: aumentar el estado de alerta, incrementar la energía física o aumentar nuestra concentración. 

Salvo la cafeína y las vitaminas, las cuales tiene presencia en éstas bebidas en diferente magnitud, otros ingredientes como la taurina o la glucuronolactona, que contienen y su publicidad dicen tener un efecto milagro, parece no tener algún efecto directo en nuestro cuerpo en las cantidades que contienen.



La taurina es un aminoácido y que se encuentra en el cuerpo humano. La Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria reveló que el nivel de taurina que contienen éstas bebidas no parece generar efecto alguno. De hecho, se tendrían que consumir 30 latas o el equivalente a 1,000 miligramos por kilo de peso corporal, para que la taurina genere un problema de salud a causa del aminoácido. En cuanto a la  glucuronolactona, si bien dice que refuerza la acción de eliminación de sustancias debido al estrés, no existen estudios clínicos que así lo comprueben.

Pero entonces, ¿cuál es mucho del problema de las bebidas energéticas? De acuerdo con el análisis hecho de 12 marcas de bebidas energéticas en el mercado mexicano, se encontraron diferentes cantidades de glucosa (azúcar), taurina y glucuronolactona pero sobre todo de cafeína. De hecho hay marcas como Redline que contienen 322mg de cafeína, lo cual equivale a 4 tazas de café u 8 refrescos de cola. En el caso de la bebida más comercial que es el Red Bull Sugar Free, se encontró que tenía en promedio 78 mg de cafeína, el equivalente a una taza de café o dos refrescos de cola. 

El problema esta en que estas bebidas se mezclan generalmente con vodka o whisky, por lo que su combinación puede ser una formula compleja para el sistema nervioso y cardiaco del usuario. De acuerdo con una encuesta realizada por la Profeco, el 73% de los jóvenes entrevistados consumen éste tipo de bebidas 

 

Con información del Instituto Nacional del Consumidor