En China se manipula el ADN para conseguir generaciones más inteligentes

El BGI Shenzhen de China es el laboratorio de investigación genética más grande del mundo y una de las investigaciones más polémicas de este lugar tiene como objetivo identificar en el ADN alelos que determinan la inteligencia humana, para esto tomaron muestras de 2000 personas muy inteligentes.



Si el estudio progresa, los padres chinos podrán elegir, a través de la diagnosis de preimplantación genética, tener bebés más inteligentes. En caso de volverse una realidad, la inteligencia de las generaciones de chinos después de esta práctica se elevaría 15 puntos de IQ.

En China existe desde 1994 la “Ley de cuidado infantil y maternal” que dicta que si en una pareja alguien tiene una enfermedad hereditaria importante, sólo podrán casarse si aceptan someterse a una anticoncepción de largo término o a esterilizarse. La ley también exige que si estudios prenatales indican que algún feto tiene una enfermedad hereditaria o alguna deformidad significativa, el médico debe aconsejar a la mujer abortar y las leyes del estado deberán apoyar esta recomendación.

Con un antecedente así, se cree que las nuevas biotecnologías podrían llevar al gobierno chino a modificar las leyes para que cualquier rasgo genético “defectuoso”, tal como un IQ bajo, sea eliminado.

Para algunos la aplicación final de estas investigaciones genéticas parecerán peligrosas o poco éticas; otros creerán que es positivo poder aumentar el nivel de IQ de varias generaciones. Lo único cierto es que todavía no se obtienen resultados concretos y que se trata de un objetivo difícil de alcanzar ya que la inteligencia está determinada por muchos genes distintos y varias regiones del ADN que interactúan entre sí, por lo que es casi imposible identificar la información genética que dicta el nivel de inteligencia de un ser humano. 

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