Investigación de Yale relaciona el aspecto de la placenta con el autismo

Dr. Harvey J. Klinman

 

Un nuevo estudio destaca la posibilidad de que el análisis de la placenta después del  parto puede mostrar indicios de riesgo de autismo en el bebé. En la investigación se analizaron placentas de 217 mujeres y se encontró que en las familias con predisposición genética al autismo las placentas tenían un aspecto anormal.

La Dra. Cheryl K. Walker,  ginecóloga obstetra de la Universidad de California y coautora del estudio, dijo que: “las placentas de los bebés con riesgo de autismo claramente se ven distintas.”

Los investigadores no sabrán los resultados de las placentas de los niños estudiados, que tienen entre 2 y 5 años. Los expertos dicen, sin embargo, que si los investigadores observaron que los niños con autismo tuvieron una placenta con más pliegues, esta condición podría convertirse en un indicador temprano para bebés con alto riesgo de este desorden.

“Sería realmente emocionante tener un biomarcador real, especialmente uno que pueda aparecer al momento del parto” dijo la Dra. Tara Wenger, una investigadora en el Centro de Investigación para el Autismo en el Hospital Infantil de Filadelfia, que no estuvo involucrada en el estudio.

Dr. Harvey J. Kliman, de la escuela de medicina de Yale, director del estudio, dijo que “entre más inclusiones trofoblásticas tuviera la placenta, las anormalidades eran más severas.” En 2006, Dr. Kliman y sus estudiantes publicaron una investigación de 13 niños con autismo cuyas placentas tenían tres veces más pliegues. El nuevo estudio comenzó cuando Dr. Kliman, buscando más placentas, contactó al Mind Institute, que dirige un estudio extensivo llamado Marbles, que examina las causas potenciales de autismo.

La Dra. Walker dijo que entre 2% y 7% de los bebés con riesgo desarrollan autismo, y de 20 a 25% tienen autismo u otro padecimiento mental y que está revisando los diagnósticos de autismo o no autismo de 117 niños con riesgo pero todavía no encuentra el vínculo de los casos con los pliegues de la placenta.

El Dr. Jonathan L. Hecht, profesor asociado de patología del colegio de medicina de la universidad de Harvard dijo que el estudio era intrigante y “probablemente correcto si encuentran asociaciones entre las inclusiones trofoblásticas.”

La investigación tiene el potencial de marcar una nueva frontera no sólo para el autismo, sino también para la importancia de la placenta, que por mucho tiempo se ha mantenido fuera de foco de estudio de la medicina.

[The New York Times]