Generación Y: el materialismo sin precedentes de los más jóvenes

Los psicólogos Jean Twenge de San Diego State University y Tim Kasser del Knox College reportan que las generaciones en su último año de bachillerato en 2005, 2006 y 2007; muestran un interés sin precedentes por lo material pero no quieren trabajar para ganar lo que desean. 



Según los piscólogos la generación de los Millenials (que comienza a conocerse como Generación Me o Generación Y en español) se caracteriza por ser arrogante, egocéntrica y malcriada. Esto sugiere que dan por hecho merecer cosas sin trabajar por ellas.

Twenge y Kasser analizaron los datos de una fuente llamada Monitoring the Future, la cual ha registrado los puntos de vista de adolescentes estadounidenses desde 1976 y los compararon con las respuestas a preguntas clave hechas a adolescentes en su último año de bachillerato durante 2005, 2006, 2007.

Para medir el nivel de materialismo en los jóvenes se les pidió que clasificaran en una escala de “no importante” a “extremadamente importante” qué tan vital era para ellos tener ciertos bienes materiales como “nuevo auto cada dos años”, “una casa (en lugar de un apartamento o condominio)”, “una casa para vacacionar”. También se les preguntó qué tan importante era “tener mucho dinero”.

Para medir sus actitudes hacia el trabajo, los adolescentes calificaron con una escala de uno al cinco qué tanto acordaban con una serie de planteamientos, incluyendo “espero que mi trabajo sea una parte central de mi vida” y “quiero hacer lo mejor en mi trabajo, incluso si esto a veces significa trabajar tiempo extra”.

Los investigadores hicieron hallazgos perturbantes. El materialismo incrementó significativamente de 1970 a 1980, con su antecedente más alto en la Generación X, y aunque había disminuido ligeramente desde entonces, la juventud en 2000 se mira mucho más orientada a la superficialidad de lo que parecía la generación de los 70 (Boomers). Y la importancia del trabajo ha declinado de 1970 a la mitad de 2000.

25% de la generación de Boomers admitieron que no querer trabajar duro podría privarlos de tener un trabajo deseado, mientras que entre los Millennials el número ha incrementado 39%. Estas tendencias fueron consistentes pese a diferencias raciales, de género o status socioeconómico.

[Salon]