Estudio confirma que ir de compras con hambre te hace tomar las peores decisiones alimenticias

La experiencia diaria ha acuñado una conseja según la cual realizar las compras del hogar con hambre, o tan solo visitar un supermercado sin haber comido previamente, solo provoca que uno elija los peores alimentos del estante, casi siempre comida chatarra u otros tanto o menos nutritivos, pero extrañamente seductores al apetito.



Ahora un estudio del Laboratorio de Comida y Marcas de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, ha confirmado esta suposición, mostrando que, en efecto, si te saltas una de las comidas diarias y después vas de compras, instintivamente tiendes a elegir productos de alto contenido calórico.

Los investigadores Aner Tal y Brian Wansink pidieron a 68 voluntarios que no comieran nada durante las 5 horas previas a su visita al laboratorio. Cumplido esto, los participantes fueron divididos en dos grupos: los del primer grupo comieron galletas de trigo hasta sentirse satisfecho, mientras que a los del segundo se les mantuvo sin alimento. Acto seguido, ambos grupos fueron a un supermercado a comprar víveres; al regresar, los investigadores encontraron que estos últimos habían comprado 18.6% más comida que los del primer grupo, de la cual el 31% era de alto contenido calórico.

En un segundo experimento, los investigadores visitaron un supermercado en dos horarios distintos: después de la hora de la comida y en las últimas horas de la tarde. En su observación descubrieron que quienes fueron de compras en este segundo horario, llevaban 26.7% menos productos bajos en calorías que quienes iban después de comer.

De acuerdo con Tal, estos comportamientos muestran la importancia de la conciencia en nuestros hábitos alimenticios: si nos damos cuenta qué los influye, podemos modificarlos a voluntad y, sobre todo, en beneficio nuestro. De ahí que el investigador también sugiera “recursos cognitivos” al momento de hacer nuestras compras a este respecto como comer antes de acudir a la tienda o el mercado donde acostumbramos abastecernos, hacer una lista de compras y, en general, distinguir nuestras decisiones impulsivas y hedónicas de aquellas nacidas de una decisión consciente.

[Co.Exist]