Cómo impacta la tecnología en la adquisición del lenguaje en un bebé

Con los dispositivos de tecnología móvil cada vez más a nuestro alcance, la comunicación se transforma en maneras que no percibimos. Por ejemplo, prestar atención a una tablet o celular mientras compartimos el espacio con un bebé podría privarnos de hablarle y eso podría impactar en su adquisición del lenguaje.

En un estudio que se hizo para la publicación Pediatrics en 2009, investigadores pusieron grabadoras a niños pequeños para capturar el lenguaje que cada niño escuchaba y producía.

Los investigadores podían identificar y contar el intercambio comunicativo entre niños y adultos. Los niños también fueron evaluados  en sus habilidades lingüísticas, desde comportamientos preverbales hasta el desarrollo de su fonética y gramática.

Los  niños expuestos a más intercambio comunicativo tuvieron mejores resultados en las pruebas de lenguaje. En esencia, los niños mejoran sus habilidades lingüísticas en la medida en la que los adultos hablan con ellos.

Otros dos estudios de Proceedings of the National Academy of Sciences en 2003, estudiaron los efectos de las interacciones padre-niño en las primeras etapas de adquisición de lenguaje. En uno,  se dio seguimiento a la interacción de madres con sus hijos en etapa de balbuceo. En un grupo las madres tenían que responder a las vocalizaciones de sus bebés con sonrisas y toques. En un segundo grupo las mamás no tenían que responder de la misma manera. El estudio encontró que los bebés cuyas madres interactuaban con ellos en sincronía convertían más rápido su balbuceo en vocalización con sonidos más complejos y articulaban mejor que los otros niños.

En el otro estudio, bebés de 9 meses, edad en la que se determina el sistema fonético de la lengua materna, estuvieron expuestos a clases de mandarín, para ver si podían discernir los sonidos de una lengua extranjera. Un grupo de bebés recibió las lecciones de hablantes chinos, el otro de adultos grabados en video o audio. Los niños con clases en vivo aprendieron a distinguir los sonidos de mandarín, mientras aquellos en el grupo con lecciones grabadas no.

Estas investigaciones destacan que la interacción social es importante para aprender una lengua. Claro, todos aprenden a hablar pero resulta increíble cómo algo tan sencillo y tan benéfico para los hijos, como es platicar con ellos, pueda pasar inadvertido por la atención que ahora se presta a la tecnología.

[The Atlantic]