Reduce el dolor del parto con estas sencillas técnicas

Emoción, miedo, curiosidad, excitación, angustia. Son sólo algunas de las emociones que puedes llegar a experimentar a unas semanas de dar a luz (en especial si es la primera vez que vives todo ese proceso). Inclusive podemos “programarnos mentalmente” para pasar por círculos de dolor que, de acuerdo con la experiencia de madres cercanas a nosotras, el parto implica.

Sin embargo hay anécdotas que nos recuerdan que el parto no es un sinónimo forzoso del dolor. Con la ayuda de doulas, información y práctica, el alumbramiento puede convertirse en un proceso libre de aflicción física. Para lograrlo, existen ciertas técnicas que gestionan ese dolor:



–          La pelota de embarazo. Es la misma que una pelota para realizar ejercicio. Siéntate sobre ella, muévete hacia enfrente y hacia atrás, inclínate sobre ella mientras estás sobre las rodillas.

–          Cambia las posiciones de manera constante, de modo que liberes la presión de la espalda y ayudes al bebé a salir por el canal de parto.

–          Agua. Puedes sentarte en la pelota dentro de un contenedor de agua. Realiza el mismo movimiento, mientras dejas que el agua caliente te acoja.

–          Los masajes pueden liberar la presión de la espalda, así como liberar el dolor.

–          Hidrátate con una mezcla de agua y suplementos vitamínicos.

–          Respira profunda y lentamente. Te ayudará a mantenerse relajada, y siendo capaz de manejar el dolor.

–          Cuando sientes las contracciones, la primera reacción es tensar y pelear. Sin embargo, la manera de reducir el dolor es mantenerse tranquila. El dolor pasará en cuanto no tenses tus músculos.

–          Calor. Procura mantener cálida la zona de la espalda.

–          Aceites esenciales que funcionen para relajar y calmar.

Fotografía principal: Nuno Ibra / Flickr