Esta película se enfrenta a las grandes compañías comercializadoras de fórmula láctea

A mediados del siglo XX y luego de múltiples experimentos y pruebas, la alimentación infantil de los primeros años de vida comenzó a ser conquista por un producto industrial: la fórmula. Poco a poco, a fuerza de publicidad y otros mecanismos de la opinión pública, este producto se vendió como una mejor opción frente a la leche materna y rápidamente se posicionó en el mercado como el mejor alimento que podía ofrecerse a un recién nacido.

Con los años, sin embargo, se comenzó a saber que esto no era cierto y, como muchas veces sucede, que el propósito de esta tendencia era casi exclusivamente comercial: generar ganancias para un puñado de empresas que comenzaron a venderla sin importarles demasiado los efectos en las niñas y niños que la consumían.



Justo este problema es el motivo de la película Tigers, dirigida por el bosnio Danis Tanovic y la cual participará por estos días en el prestigioso Festival de Cine de San Sebastián.

Tanovic presenta su película como “basada en hechos reales”, pues tomó la historia de un joven pakistaní que laboraba como vendedor de fórmulas hasta que un día la curiosidad lo llevó a investigar qué consecuencias tenía el producto que tanto promocionaba. Al saber que algunos de sus componentes afectan negativamente la salud de los bebés, tomó el bando opuesto y emprendió una campaña contra la multinacional Ayan.

De acuerdo con Tanovic, la película estuvo a punto de no filmarse debido a que muchas aseguradoras se negaron a enfrentar la posibilidad de una demanda por parte de las empresas sobre las que se habla. Al final, sin embargo, la filmación pudo concluirse.

“La historia de Tigers necesita conocerse no solo porque es una historia real, sino también porque es una historia que toda madre debe conocer”, dio al respecto Tanovic.