Aprendamos a amar la naturaleza

         
Por: Redacción

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De acuerdo con Jorge Ramírez Albores y Guadalupe Ramírez Cedillo, ambos estudiantes de la Maestría en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural de ECOSUR, la educación ambiental es “una disciplina que ha comenzado a fructificar y que debe implementarse como una acción necesaria para abordar los problemas ambientales y contribuir a su solución”. Gracias a ella es posible que cualquier persona tenga acceso a temas de interés ecológico que, a su vez, le instruyan sobre la importancia de valorar al medio ambiente, pero también de cómo cuidarlo y respetarlo. 

Ambos investigadores definen a la educación ambiental como un proceso continuo que tiende a la formación de una cultura ecológica en la sociedad, mediante el manejo y asimilación de conocimientos, actitudes, aptitudes y valores acerca de la relación del hombre con la naturaleza, y de cómo implementar posibles recursos e instrumentos para llevar a cabo acciones concretas en favor de la conservación del medio y de sus componentes. 

De esta manera, cuando una persona tiene acceso a una adecuada educación ambiental sus acciones estarán encaminadas a proteger a la naturaleza y los seres vivos. Además, estará dedicado a compartir este conocimiento con sus familiares, amigos y conocidos para así crear un vínculo emocional compartido cada vez más fuerte que sea benéfico para el bienestar del Planeta. 

Se habla de vínculo emocional porque el cuidado del medio ambiente está directamente relacionado con la vida; ya que el Planeta Tierra es nuestro hogar y debemos cuidarlo y respetarlo como tal. 

La educación ambiental no sólo tiene lugar en las escuelas sino también en los hogares. Es labor de los padres enseñar a sus hijos a querer, amar y cuidar la naturaleza. Para lograrlo pueden valerse de herramientas didácticas y divertidas. Sin embargo, la escuela y el hogar pueden complementarse de manera idónea para imprimir en los niños un mejor aprendizaje. 

¿Cómo hacerlo? Los padres pueden formar parte de este movimiento ecológico al organizar actividades ambientales en las escuelas de sus hijos; para ello basta con que se pongan de acuerdo con la institución para realizar algún viaje o taller que propicie el ambiente perfecto para enseñar las prácticas básicas de la educación ambiental como lo son el amor y respeto por la naturaleza, la separación de residuos, el reciclaje; entre muchas otras actividades. No dejes pasar la oportunidad y aprende de la mano de tus hijos a cuidar nuestro hogar: el Planeta Tierra. 

Fuente:



http://www.ecosur.mx/ecofronteras/ecofrontera/ecofront20/ecofront20/ramirezramirez20.pdf

*Contenido cortesía de Pronatura

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