Cómo no ser un conformista: el increíble texto ilustrado que hizo Jane Karg a los 16 años

How To Be a Nonconformist es un texto escrito e ilustrado por Elissa Jane Karg, quien a sus 16 años mostró en esta publicación un gran sentido de la sátira, ya que en sus 22 reglas para convertirse en un inconforme, representó con humor varios arquetipos que prevalecen en la actualidad: el artista- hipster incomprendido, el troll que lanza comentarios amargados, el inconforme con todo que protesta por protestar, el músico que expresa sus problemas psicológicos asumiendo que son genialidades, etcétera.

El trabajo de Karg fue publicado en 1968 en el periódico escolar de su bachillerato y más tarde por la editorial Scholastic.



Cuando Karg creció se volvió enfermera, se unió al partido socialista y se dedicó con ahínco a la defensa de los derechos de las mujeres durante el punto álgido de la segunda ola del feminismo.

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Hoy en día todos quieren estar “in” y la única forma de lograrlo es siendo un inconforme. No conformarse es un arte y existe una manera errónea y una acertada de dominar este arte. ¿Cómo ser un inconforme? es el primer libro que ofrece 22 simples pasos para lograr ser un inconforme. Si el país entero practica este código hasta que se vuelva un comportamiento innato, Estados Unidos será la primera sociedad única y original. Y será rica.   

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Sigue estos pasos y podrás ser un incorforme confiable…

 

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Los chicos inconformes llevan el pelo largo, y las chicas inconformes lo llevan corto. Sus flecos son tan largos que la probabilidad de que no tengan ojos es cuestionable. 

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No obstante, un a chica no será condenada si lleva el pelo largo. Algunas personas simplemente tienen que ser diferentes. 

 

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Los inconformes usan las orejas perforadas (los chicos solamente se perforan una oreja).

 

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Un pseudo inconforme puede ser distinguido por usar aretes de presión. 

 

 

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Cuando se requiere usar zapatos, los inconformes usan sandalias. Incluso en invierno. Un verdadero inconforme prefiere usar sandalias estilo romano, aunque el modelo realmente no importa, siempre y cuando tus dedos estén fríos.