Cuidado con estos cuatro problemas que pueden estropear tu relación de pareja

La vida en pareja es una de las actividades más complejas y codiciadas que podemos llegar a experimentar. Desde pequeñxs nos enseñan a desearla y adaptarla como un único estilo de vida, por lo que sentimos una enorme congoja cuando no la conseguimos. Nos comparamos con las parejas de nuestro alrededor, y simplemente nos preguntamos algo similar a: “¿por qué no he encontrado a mi media naranja?”

Cuando por fin encontramos a “ese alguien especial”, entonces el mundo cambia por completo. El mundo vuelve a sonreírnos, esperando a que disfrutemos al máximo cada momento con nuestra pareja. Por fin el hombre o la mujer de nuestros sueños llegó a cumplir todas nuestras expectativas de vida. Sin embargo, más pronto de lo que imaginábamos, las peleas empiezan. Lo que antaño fue felicidad, ahora es martirio y frustración. ¿Cómo es posible que aquella persona con quien podía hablar con el corazón abierto, ahora sólo sea una enemiga de mis propios ideales?



De acuerdo con John Gottman, terapeuta de pareja, existen cientos de mitos que detonan la ruptura final de la relación. La presencia de estos “cuatro jinetes” indica así el preámbulo del apocalipsis:

El primero, la crítica, se define como un ataque directo a la persona (no a su comportamiento), culpabilizándola de ser un “pésimo ser humano”. El segundo, la soberbia traducida a través de burla, desprecio, hostilidad humorística o incluso el giro de ojos; el cual puede producir aversión, resentimiento e inclusive odio. Tercero, una actitud defensiva puede  desencadenar una serie de conflictos derivados de otros más. Cuarto,  la falta de compromiso puede simplemente enterrar, emocionalmente, a la relación.

En una relación de pareja, el objetivo es mostrarse vulnerable y humilde. Sólo así podremos trascender como seres humanos gracias al apoyo de nuestra pareja (mas no a expensas de su vida ni emociones), a sus comentarios acerca de nuestras fortalezas y debilidades para mejorar, a nuestras respectivas capacidades de amar (y aceptar) esas diferencias de opiniones, a esos momentos de crisis para reforzar esos recursos emocionales, etcétera.

Las peleas interpersonales son inevitables, sin embargo el modo en que actuamos lo es. Es gracias al constante desarrollo de introspección, motivación y trascendencia que podemos generar estrategias y rutinas emocionalmente inteligentes que nos ayuden a manejar las crisis. Entonces podremos sentirnos seguros con esa persona que escogimos para vivir hasta el fin de los tiempos.

 Imagen principal: Couscouschocolat /Flickr