Las mujeres fumadoras de marihuana comienzan a salir del clóset de consumo

womencannabis

En enero de 1989 en vísperas de las medidas extremas ocurridas por el Anti-Drug Abuse Act de 1988, la revista temática sobre la marihuana, High Times, dirigió una campaña publicitaria de un grupo que se autodenominaba Freedom Fighters, pidiendo a los lectores que se unieran a su movimiento de protesta en contra de la ilegalidad de la marihuana.

Dicho movimiento iba principalmente dirigido a hombres. Una encuesta nacional sobre el uso de las drogas reportó en 2012 que los hombres eran 50 % más propensos a fumar marihuana que las mujeres. High Times, con sus desplegados de mujeres en poca ropa y humor negro, relfejó esas estadísticas cerca de 40 años. Pero debido a la reciente disminución de los castigos penales y estigmas sociales relacionados al canabis en Estados Unidos, más mujeres se han unido al consejo de los Freedom Fighters y están saliendo del clóset de la marihuana mostrándose en público como consumidoras.

La imagen del pothead siempre ha estado ligada a los hombres. Un pothead es un chico que se pasa todo el día echado en un sillón, comiendo frituras. Si el estereotipo del pothead fuera una chica, especialmente si se tratara de una mujer educada, sería patética en lugar de divertida.

Y aún con esto, recientemente, más mujeres están usando el internet para salir del clóset del cannabis. Ya sea en Facebook o a través de publicaciones como Ladybud o en los comentarios de la sección popular Jezebel y The Stranger, en donde las mujeres se exponen como consumidoras de marihuana además de madres, estudiantes, trabajadoras, votantes, que pagan impuestos y son buenas ciudadanas. En muchos de los comentarios que siguen a estos artículos hay una voz con un matiz de alivio: “Finalmente sentí que no era la única”.

Pero aún con esta nueva apertura hacia el consumo de la marihuana y el apoyo a la legalización por la mayor parte de los ciudadanos estadounidenses y la legalización como un hecho en dos de los estados de dicha nación, muchas mujeres adultas todavía sienten que es necesario esconder su identidad como fumadoras. Y tiene sentido porque todavía hay una gran desaprobación social por el consumo de cannabis, sobre todo en ámbitos laborales.

Otras mujeres que desean un cambio en la percepción de los consumidores de marihuana, se muestran sin tapujos y muchas se han unido al activismo en pro la legalización como NORML Women’s Alliance, Mothers Against Misuse and Abuse (MAMA) y Moms for Marijuana y defienden el consumo no sólo medicinal, sino también recreativo.