TOP: causas y motivos de tu hambre insaciable

         
Por: Redacción

hungrySi sientes hambre y faltan horas para tu siguiente comida, suele pasar que no puedes concentrarte en nada más hasta que satisfagas tus ganas de comer. 



Hay varias situaciones en las que nuestro cuerpo nos engaña, haciéndonos sentir que necesitamos combustible. Aquí algunas de esas situaciones:

 

No dormiste lo suficientemente

Has notado un estómago burbujeante los días que la alarma suena antes de que estés lista para enfrentar la mañana. Eso se debe a que la falta de sueño está vinculada a niveles altos de grelina, una hormona responsable de disparar el apetito.

Y cuando duermes menos, el cuerpo te pide alimentos calóricos para usarlos como fuentes de energía. Los investigadores creen que esto podría ser una pista de por qué la gente que generalmente duerme poco tiene mayor riesgo de obesidad.

 

Comiste demasiado la noche anterior



La ciencia no tiene una explicación completa para esta sensación pero nadie niega que ocasionalmente ir a la cama lleno provoca mucha hambre al despertar. Si comiste muchos almidones, por ejemplo, podrías disparar cambios dramáticos de los niveles de azúcar en la sangre que engañan al cerebro para que crea que no estás lleno aún.

 

Estás premenstrual

Durante la fase premenstrual, la producción de progesterona incrementa. Esto parecería incrementar no sólo el apetito sino también tu incomodidad en general.



La comida más importante del día es también una de las más fáciles de arruinar y comer algo erróneo en el desayuno puede arruinar todo un día. Un estudio de 2013 sugirió que uno de los componentes más importantes para completar un desayuno es proteína. En el pequeño estudio, gente que comió niveles altos de proteína mostraron ser menos propensos a comer alimentos grasosos o dulces durante el día. También podrías comer muy poca fibra o grasa para ayudarte a llenar el estómago.  Tal vez estás comiendo poco en el desayuno. Una barra de granola o una pieza de fruta es una opción fácil para cuando vas saliendo en las mañanas pero de 300 a 400 calorías son requeridas para mantenerte satisfecho hasta la hora del lunch.

 

Tomas ciertos medicamentos

Los medicamentos pueden estimular el apetito. Los últimos 20 años, el número de medicamentos con este efecto secundario ha incrementado de 1 de cada de 10  a 1 de cada 4.



En algunos casos, el apetito regresa a la normalidad cuando terminas tu tratamiento. Pero cuando los padecimientos son crónicos y los tratamientos de por vida, debes discutir con tu médico qué hacer respecto a este efecto secundario.

Las bebidas dulces sin calorías envían señales a tu cerebro de que próximamente llegarán calorías al cuerpo, pero no ocurre tal cosa. El sabor de las bebidas de dieta puede provocar que el cerebro mande señales de hambre para compensar la alerta en falso. Todavía no se conocen con profundidad las causas de este efecto. Por lo mientras, es buena idea dejar de consumir bebidas con endulzantes artificiales.

 

Estás sediento

La deshidratación puede hacerte sentir fatiga, y tal como ocurre cuando no duermes suficiente, el cuerpo transforma calorías en combustible. Eso significa que puedes creer que estás hambriento cuando lo que tienes en realidad es deshidratación. Los expertos en pérdida de peso sugieren tomar un vaso con agua y luego esperar unos minutos antes de satisfacer el antojo.  

[The Huffington Post]