5 palabras que podrían destruir tu relación de pareja

Quizá porque las usamos a diario, no solemos otorgar a las palabras el valor que poseen, el hecho de que, en primera y última instancia, las palabras son los elementos con los cuales construimos nuestra realidad. En la filosofía, la religión y aun el conocimiento popular nacido de la experiencia, mucho se ha escrito sobre este poder de las palabras que para algunos incluso linda con lo mágico.

Siguiendo esta premisa, parece lógico pensar que las palabras son especialmente importantes en una relación, en particular en una amorosa. Si las relaciones son realidades que, igualmente, se construyen día a día, las palabras que decimos en ese ámbito cobran una relevancia especial.



A continuación presentamos 5 palabras que podrían debilitar tus relaciones amorosas, por lo cual quizá reflexiones antes de decirlas.

1. Nunca

“Nunca” pertenece al dominio de lo fatal y lo terminante, aquello contra lo cual no hay ninguna esperanza. Una palabra de todo o nada que no permite escuchar lo que la otra persona dice.

2. Siempre

Rigidez y rigorismo: quien dice siempre en el fondo cree que siempre tiene la razón y, por lo tanto, que el otro siempre está equivocado, por lo cual ya no hay nada más qué decir. Alguien, también, que no se permite entender o aprender de otro más allá de lo que sabe.

3. Pero

Las conjunciones adversativas implican manipulación y falta de integridad. Decir “pero” significa negar lo que alguien recién dijo, invalidándolo, invirtiéndolo, volviendo positivo lo negativo o viceversa. En el trato cotidiano esto tiene como consecuencia la dificultad de generar confianza, credibilidad e intimidad.

4. Malas palabras

Huelga decir que las malas palabras, cuando se dirigen de manera ofensiva, dañan irreparablemente a otra persona.

5. Divorcio

Nombrar esta realidad en un matrimonio significa, de algún modo, que quien la dice ya la piensa como una posibilidad, algo que ronda en la mente de la persona como una decisión unilateral.

Para finalizar compartimos esta cita de Lao Tsé:

“Cuida tus pensamientos, porque se convierten en palabras. Cuida tus palabras, porque se convierten en actos. Cuida tus actos, porque se convierten en hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convierten en carácter. Cuida tu carácter, porque este se convertirá en tu destino.”