4 tips para no perder la cabeza frente a nuestros hijos

Sí, amamos a nuestros hijos, pero es fácil perder la cabeza y gritarles.

La vida no es fácil y si de pronto los niños nos hablan con mal tono o no han terminado (o empezado) lo que les pedimos, podemos perder la cabeza. Para no sentirnos culpables una vez que nuestra cabeza haya enfriado, aquí hay cuatro consejos para mantener la calma en esos momentos delicados:



1. Detente. Tan pronto te des cuenta de que estás perdiendo la paciencia, presiona pausa, da media vuelta, sal. Métete al baño y mójate la cabeza, o sal a la calle y pasea al perro, hasta que se enfríen los pensamientos.

2. No te tomes las cosas personales. No pienses que tus hijos aman ser irrespetuosos y molestos. Puede que sólo estén cansados, de mal humor o con demasiada energía.

3. No regales dramas. De acuerdo, a veces los hijos sí son irrespetuosos por puro entretenimiento (“Me pregunto qué hará mamá cuando yo haga…”). No los recompenses con drama, no les des motivos para que lo vuelvan a intentar más adelante.

4. Cuídate. Es más difícil perder la cabeza cuando nos sentimos con sueño o hambre. Si te has dado cuenta que en los últimos días estás más irritable, comienza a pensar por qué. Tomate momentos de descanso. Te darás cuenta que sí te sientes mejor física y emocionalmente, encontrarás más fácil manejar cualquier situación.

 

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