Hilda Arjona

Visitas en el hospital después de dar a luz, ¿si o no?

  • ¿Cuándo es el momento ideal para que nuestros seres queridos conozcan a nuestro bebé?. La respuesta inmediata sería: en el hospital, pero…

Visitas en el hospital

Visitas en el hospital después de dar a luz, ¿si o no?… Los primeros días del recién nacido son básicos para establecer la lactancia y el apego con mamá.

Uno de los momentos más memorables para todo ser humano es la llegada de un hijo, creo que nada supera las imágenes en las redes sociales hoy en día que no sean de ultrasonidos, niños recién nacidos, la primer papilla, el primer cumpleaños, etc. Sin embargo; ¿Cuándo es el momento ideal para que nuestros seres queridos conozcan a nuestro bebé?. La respuesta inmediata sería: en el hospital, pero ¿Nos hemos cuestionado si este es realmente el mejor momento?.

Tuve la bendición de estar dos veces en esta situación, con Renata mi primera hija y tenía claro que era importante darle una llegada al mundo lo más respetuosa y tranquila posible, por ello decidimos que solo estarían en el hospital la familia más cercana y posteriormente invitaríamos a nuestros amigos y familia más lejana a conocerla en nuestra casa y así lo hicimos.

En esta primera ocasión venía de un parto natural y eso me permitió estar bastante recuperada al siguiente día, caminando sin problema, cargando a Renata y sobre todo iniciando la lactancia de una manera tranquila y privada. De igual manera, tuve la oportunidad de dormir con ella y tenerla en contacto piel a piel.

Para mi segundo embarazo recibí a mis gemelos y creo que bajé la guardia un poco más y la realidad es que muchas personas nos visitaron en el hospital. Agradezco enormemente a todas y cada una de ellas el haber compartido ese momento tan hermoso con nosotros, pero yo venía saliendo de una cesárea (una cirugía mayor), trataba de amamantar a dos pequeñitos e iniciar un apego inmediato y recuerdo lo difícil que era y las emociones encontradas que tenía, así que después de mucho tiempo y con la cabeza mucho más fría me he preguntado si es el hospital el mejor momento para que nuestros seres queridos conozcan a nuestros hijos y mi respuesta hoy después de dos embarazos es que no.

Si analizamos un poco la situación podemos ver que ese momento debería de ser un momento de privacidad absoluta, donde un pequeño ser está llegando a un espacio nuevo donde necesita de toda la energía de mamá puesta en él, de toda su atención para iniciar ese reconocimiento hermoso y sobre todo para establecer la lactancia. Los hospitales en sí son lugares bastante hostiles para que estas dos cosas se lleven a cabo, así que ahora sumémosle mares de visitas y personas cargando al recién nacido y la madre con una cirugía que duele en el alma pues nos daría a todos una respuesta obvia: ahí NO debería de ser el lugar de encuentro social, sin embargo; sé que cambiar esta costumbre sería imposible por lo que quiero compartir algunas recomendaciones que he platicado con varias mamás que concuerdan con estas ideas, aquí les van:

  1. Procura que tu visita sea breve. El hecho de estar presente en ese momento es suficiente, trata de que tu visita dure unos 20 o 30 minutos máximo.
  2. Si te dicen que la mamá está lactando no intentes ni siquiera asomarte para saludarla por que tienes que irte pronto, esos momentos son sagrados y créeme muy complicados para ella. Si puedes esperar hazlo y de lo contrario visítala posteriormente.
  3. Los comentarios sobre el estado de la madre e hijo en muchas ocasiones son inadecuados, como “no estás tan hinchada” , “no te ves tan cansada”, “vas a ver que bajas de peso rápido”. El nivel de cambios hormonales que está viviendo la mamá en ese momento son brutales y todo lo exterior se recibe de una manera mucho más intensa de lo que nos imaginemos, cuidemos nuestras palabras.
  4. Silencio. Así es, si en el cuarto está el recién nacido, no importa que esté despierto traten de usar un tono de voz bajo, recuerda que acaba de salir del mejor lugar del mundo y los ruidos, voz alta, carcajadas, etc. pueden ser molestos para él aunque no pueda demostrarlo.
  5. No cargues al bebé. Si ya sé que en este punto me van a linchar muchos, pero el bebé es una fuente de energía vulnerable que está llegando a este mundo y como esponja recibiendo todo lo que viene de afuera, si tuvimos un mal día y llegamos al hospital y cargamos a este ser pequeñito e indefenso, ¿Crees que no sentirá esa energía?. Pensémoslo dos veces.
  6. No llegues con desconocidos. Si te avisaron del nacimiento de tu sobrino y estabas en una junta con tu jefe en un restaurante, no llegues con él. No puede haber nada más incómodo que ver caras extrañas en un momento tan sensible y privado para la familia.
  7. Si hay personas en la habitación trata de esperar a que salgan para no estar todos adentro. Es muy incómodo darte cuenta que ya tienes una fiesta en el cuarto y lo único que quiere mamá es descansar y estar con su bebé.

En fin, la idea es que mamá y bebé puedan estar juntos, reconocerse, reencontrarse en otro nivel, iniciar la lactancia, etc. Y si permitimos que esto se lleve de manera tranquila y respetuosa podremos saber de más historias de éxito de mamás y niños llevando una lactancia hermosa y dando inicio a esta relación tan mágica que solo una madre con su recién nacido pueden entender. ¿Se te ocurren otras recomendaciones? Compártelas.

Nos leemos pronto

Hilda Arjona

@MMIUXX

“Lo que se les hace a los niños,

los niños harán a la sociedad”

Karl Menninger

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