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Día del Niño: una fecha para ir más allá de los juguetes y las felicitaciones



El 30 de abril es la fecha en que, como cada año, en México se festeja el Día del Niño, fecha en la que todos recordamos que, posiblemente, la infancia es una de las mejores etapas de la existencia, a la cual no por azar se la ha comparado con el Paraíso, ese Jardín del Edén en el que todos cuidan de nosotros, en el que tenemos lo que necesitamos casi siempre con solo estirar la mano, en el que, pese a todo, el amor rodea nuestra existencia.

Sin embargo, también es cierto que, lamentablemente, esa no es la norma ni la realidad en la que viven todos los niños. En nuestro país la desigualdad social, la explotación laboral, el comercio sexual, la marginación, también alcanzan a la población infantil, afectando su desarrollo y poniendo en riesgo su futuro. Según cifras recients del Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática (INEGI), poco más de las mitad de los niños de México viven en pobreza: aproximadamente 32.5 millones de infantes, con las consecuencias que esto conlleva en su salud, su educación y, en general, su bienestar personal.

En este sentido, una fecha como el Día del Niño podría servirnos para pensar más allá de nuestra realidad inmediata. Es posible que hoy celebres a tus hijos, tus sobrinos o los niños que se encuentran más próximos a tu vida diaria. Pero también puede ser el inicio de una reflexión que quizá te haga ver tanto lo afortunados que son esos niños como el hecho de que hay otros que no gozan de la misma realidad pero, después de todo, tampoco se trata de una situación irrevocable.

Si, como dice la frase, en los niños se encuentra el futuro de una sociedad, ¿por qué no trabajar desde ahora en ese futuro? Quizá este día pueda marcar para ti el inicio de un compromiso con la niñez de tu entorno. Infórmate, organízate. Quizá en la escuela a la que asisten tus hijos hay programas de alfabetización a los que puedes unirte, quizá cerca de ti una fundación que trabaja para luchar contra la desnutrición infantil, quizá tú y tus amigos pueden trabajar juntos para asistir el desarrollo de los niños de una comunidad. Quizá también tienes en casa a tus propios niños, con quienes tienes la inmejorable oportunidad de educar en un entorno de justicia, igualdad, libres de prejuicios y, por el contrario, abiertos a la curiosidad y la solidaridad, a la tolerancia y la libertad.

La desigualdad, en todas sus manifestaciones, casi siempre no es más que un desequilibrio en las condiciones en que vivimos, pero muchos tenemos la oportunidad de restituir parte de ese equilibrio perdido. A veces solo se trata de que nos decidamos a actuar, de que seamos responsables con esas acciones.

Imagen: “Niños observan los juegos pirotécnicos de las fiestas tradicionales patronales de la colonia los altos en Tlaquepaque, Jalisco, México”, Jorge Alberto Mendoza / flickr

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