Experiencias, Familia

Todos los días son perfectos para decir TE AMO

Hace dos semanas festejamos el día del padre, y hace mes y medio el día de la madre, en abril el día de niño, y así el año tiene salpicadas durante los doce meses que los conforman festividades que nos acercan y que nos recuerdan la importancia que tienen los seres que amamos en nuestra vida. Y pensé hace cuanto no le digo a mi papá que lo amo, o a mi hermana, o a mi mejor amiga, y, ¿porqué tengo que esperar a festejar algo para recordárselos?, TODOS los días son perfectos para decir TE AMO.

Seguramente habrás visto o tan siquiera oído de una desgarradora película que se llama “Nunca te vayas sin decir te quiero” del 98, en ella se relata la historia de una niñera que cuida a los hijos de una familia judía muy conservadora. No diré nada más de la trama ya que en el título está implícito el mensaje que quiero compartir. EL vaivén de los días, los pendientes, nuestras múltiples ocupaciones se van encargando de que muchas veces vivamos como autómatas y permitimos que las preocupaciones secuestran nuestras ganas de apreciar lo que nos rodea, de disfrutar el momento y de agradecer por lo que tenemos y por quienes tenemos en nuestra vida.

 

Y no estoy hablando de ese “te quiero” programado que decimos cuando nos despedimos de nuestro esposo o hijos, estoy hablando de un “te amo” en absoluta consciencia, mirándolos a los ojos, sujetándolos de las manos, dándote y dándoles esos 3 o 5 minutos que tanto merecen. Ese Te Amo que les recuerde cuán importantes son para ti, que los cubre inmediatamente de energía.

 

Una de mis mejores amigas, quién fue mi maestra, colega y ahora es parte de mi familia por elección sufrió una perdida muy grande cuando era joven -su esposo murió en un trágico accidente-, y desde entonces tiene una regla cardinal de vida, no importa que esté sucediendo en ese momento, siempre, literal siempre le dice a su hijo que lo ama cuando se despiden, creerás que es muy normal. Pero visualiza la escena, ella discutiendo cuasi acaloradamente acerca de un tema X con su hijo, no llegan a un acuerdo y hasta pareciera que están molestos o incómodos, acto seguido uno de ellos tiene qué irse, se miran a los ojos, se despiden y se dicen mutuamente que se aman.

 

Ella misma me ha dicho las muchas veces que les preguntan si están locos, pero no, más bien son un modelo a seguir. Todos deberíamos hacer los mismo, ¿cuántas veces tienes alguna diferencia con tu hermana, esposo, mamá y te vas echando chispas? Y es qué, no siempre vamos a estar de acuerdo, pero siempre nos vamos a amar.

 

Hoy es perfecto para decir Te Amo, y mañana, y pasado mañana y TODOS los días. Hoy es perfecto para mirarte al espejo y agradecerle a tu cuerpo -a tu hermoso ser- lo que es y lo que hace.

 

Dejemos fluir las cosas, saquemos adelante cada pendiente o cada deber que tenemos, pero no sin antes disfrutar de tu desayuno con todos tus sentidos. No sin antes de acariciar a tu bebé o a tus pequeños y decirles lo maravillosos que son. Y recuerda Todos los días son perfectos para decirles a tus seres queridos que los amas.

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