Familia, Salud

Shinrin Yoku, curándonos en el bosque

  • Existen estudios que han documentado el impacto positivo en el sistema inmunológico de la efectividad de la medicina forestal.

Seguro te ha pasado, vas al bosque caminas entre los árboles, ves verde a tu alrededor, te dejas encantar por las flores, los sonidos, los aromas, esos aromas que llenan de vida tus pulmones, y a ciencia cierta no sabes porqué, pero de lo que estas segura es de que te sientes mucho mejor de cuando llegaste.

Y es que esa vitalidad y equilibrio que sentimos cuando vamos al bosque, no es casualidad, es una terapia japonesa que se ha practicado desde tiempos ancestrales, en el budismo y también en el sintoísmo. Es por esto que en Japón se han asignado mas de 50 bosques como centros de terapia forestal y se espera que este número llegue a 100 en los próximos años.

Más de 2 millones de japoneses participan en sesiones cada año que son guiadas por un terapeuta forestal, en donde son llevados a contemplar distintos aspectos del bosque como sus aromas y texturas, ¿has abrazado un árbol?, ¿has sentido la suavidad del musgo?, básicamente de eso se trata. Los guías se encargan de que se baje el ritmo, que la caminata sea consciente, que se concentren en el propósito de la terapia y en que la respiración sea efectiva.

Yoshifumi Miyazaki, antropólogo y vicedirector del Centro de Medio Ambiente, Salud y Estudios del Campo de Chiba University, cerca de Tokyo, afirmo para Outside Magazine que nuestras funciones fisiológicas están programadas para desarrollarse en esos entornos –los naturales- por lo mismo pasar tiempo al aire libre –en el campo, bosque o algún ambiente natural- es fundamental para sincronizar nuestros ritmos con los del medio ambiente.

Existen estudios que han documentado el impacto positivo en el sistema inmunológico del grupo de más de 600 personas que son parte de los voluntarios para registrar las evidencias científicas acerca de la efectividad de la medicina forestal.

Dentro de los beneficios de los baños forestales están; fortalecimiento del sistema inmunológico, disminución de las hormonas que producen estrés, nivelación de la presión arterial, aumento del nivel de glóbulos blancos, y todo esto se puede lograr si procuras visitar un bosque, o en su defecto un parque frecuentemente (eso sí, es importante que haya una cantidad significativa de árboles) y caminas por 15 minutos, respirando profundamente, parecido a cuando meditas o te recuperas de algún ejercicio, abrazando los árboles, sintiendo y apareciendo todas las texturas que nos regala la madre naturaleza.

No tienes plan para el próximo fin de semana, ve con tu familia a un lugar seguro en donde puedas tener un picnic y estar rodeada de árboles, luego camina por los alrededores cercanos y llénate de vida.

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