Salud, Sexualidad

Sexo en el embarazo

  • Durante el embarazo es normal que el deseo sexual tenga altas y bajas porque se ve afectado por los cambios hormonales y algunos cambios emocionales y físicos que se experimentan.

Sexo en el embarazo

Una noticia maravillosa: si tu embarazo es sano puedes tener relaciones sexuales durante todo tu embarazo y hasta antes de que se rompa la fuente (o la bolsa amniótica).

La mayoría de miedos y mitos alrededor del sexo durante el embarazo son infundados y se relacionan con:

  • Temor de dañar al bebé: no debes preocuparte ya que el cuello del útero está completamente sellado por una gruesa membrana mucosa que lo protege contra infecciones y el contacto con el exterior, se conoce como “tapón mucoso”.
  • El orgasmo provoca contracciones: si, pero son moderadas, temporales y por lo general, no son dañinas. Las sustancias encontradas en el semen llamadas prostaglandinas y la estimulación de los pezones también pueden causar ese tipo de contracciones, que incluso se recomiendan al final del embarazo para acelerar o en su caso detonar el trabajo de parto. 
  • Otros temores que se afectan la conducta sexual son: la ansiedad o miedo por provocar el parto, perder el embarazo, sentirse fea, gorda y/o deforme, dolor por el peso, incomodidad por el volumen, fatiga, malestar general y el miedo a ser creativa y sugerir posiciones nuevas. La mayoría de las dudas se pueden disipar con tu médico a quién debes hablarle con toda la confianza y apertura sobre sus dudas y temores, tu doula también puede apoyarlos. 

Hablar de sexo como tema primordial de la educación o preparación durante el embarazo, cuando se tiene interés de entender los cambios físicos, emocionales o psicológicos, es de gran ayuda para lograr disfrutar de los aspectos más bellos y enriquecedores de su relación de pareja para que los vivan de manera integral con toda su intensidad y sexualidad.

Pueden existir algunas circunstancias especiales, en las que quizás tu médico indique que no hagas el amor durante algún tiempo durante tu embarazo o incluso durante todo el embarazo, por eso es importante consultar a tu médico. 

Muchas mujeres aseguran que las relaciones sexuales cambian con el embarazo. Para algunas son incluso más placenteras y para otras menos. Durante el embarazo la pelvis tiene más riego sanguíneo durante el embarazo, lo cual puede causar cierta hinchazón de los genitales y aumentar las sensaciones de placer o de incomodidad y por efecto de las hormonas, el flujo vaginal aumenta lo que provoca mayor humedad en la vagina, lo que también puede ser una ventaja porque te sientes más lubricada.

Por otro lado, los senos pueden llegar a estar muy sensibles y molestar al roce, especialmente durante el primer trimestre. Esta sensibilidad generalmente disminuye con el paso de los meses, pero a menudo los pechos siguen estando más sensibles de lo normal. A algunas mujeres esta sensación les parece agradable, mientras que otras prefieren que no ser tocadas.

Lo importante es que si algo te resulta incómodo, debes comunicarlo a tu pareja, incluso si es algo que antes hacían siempre. La sexualidad no va de mano con la penetración, es el momento para ser creativos y considerar otras actividades eróticas como sexo oral o satisfacerse manualmente con la masturbación mutua. 

La intimidad física va mucho más allá del sexo y empieza en la comunicación. Si no tienes ganas de tener relaciones o por alguna razón no es recomendado, siempre existe la alternativa de gozar con preliminares extendidos como besos, abrazos, caricias y palabras que los estimulen sexual y emocionalmente a ambos. Hablar sobre sus respectivas necesidades y deseos disminuye la tensión y los ayuda a disfrutar el uno del otro y a descubrirse en esta etapa para encontrar nuevos momentos de intimidad. 

Durante el embarazo es normal que el deseo sexual tenga altas y bajas porque se ve afectado por los cambios hormonales y algunos cambios emocionales y físicos que se experimentan. Por lo general no es muy notable en el primer trimestre, pero aumenta en el segundo para regresar a cierta moderación durante el tercer trimestre, porque para entonces puede que no te sientas a gusto con el aspecto de tu cuerpo o estés preocupada por el nacimiento del bebé que se acerca. La mayoría de los hombres encuentran a sus mujeres tan atractivas como siempre cuando están embarazadas o incluso más, pero igualmente sufren cambios emocionales que pueden afectar su deseo sexual.

¿Qué posiciones usar? 

Quizás tendrás que experimentar con varias posturas para encontrar las que te hagan sentir más cómoda. Algunos consejos para hacer el amor cuando estás embarazada:

  • Sexo Oral: se considera seguro durante el embarazo. Debe evitarse que tu pareja sople aire en tu área genital ya que si entra el aire en la vagina podría causar una embolia por aire (una burbuja de aire que se mete en tu corriente sanguínea). Esto es muy raro, pero podría poner en peligro tu vida o la de tu bebé. También se contraindica el sexo oral si existe un brote de herpes o cualquier infección bucal.
  • Misionero: (con el hombre arriba) es más difícil a medida que tu embarazo progresa y casi imposible hacia el final. Si usas esta posición después del primer trimestre, tu pareja no debe apoyarse en su abdomen con todo su peso. Ponte una almohada debajo de la cintura para mayor comodidad.
  • Sobre tu pareja. De esta forma no habrá peso sobre tu abdomen y podrás controlar la profundidad de la penetración.
  • A caballo: Pide a tu pareja que se siente en una silla (resistente) y siéntate sobre él. Esta posición tampoco pone peso sobre el útero y te permite apoyarte en el respaldo conforme ocupes controlar la penetración y los movimientos.
  • Cucharitas: acostados de lado, con tu pareja detrás de ti (como dos cucharas) pueden lograr una penetración menos profunda y el apoyo de todo tu cuerpo te dará mayor comodidad y menos cansancio.
  • En la orilla: sobre tu espalda y con las rodillas dobladas, acerca los pies y la base de tu espalda al borde de la cama, tu pareja puede arrodillarse en el borde de la cama o pararse frente a ti. Puedes usar una o más almo almohadas bajo la cintura o acomodarte ligeramente de lado para controlar la profundidad de la peneración.
  • En cuatro: apoyada sobre las manos y las rodillas, tu pareja puede arrodillarse y penetrarte por detrás, esta resulta una postura muy cómoda pues descarga el peso de tu zona lumbar y permite una penetración fácil y placentera para ambos.

La fórmula es sencilla, buscar una intimidad mayor basada en el cariño y las caricias, dar y recibir ternura y pasión mantiene a la pareja en contacto y los hace sensibles a sus necesidades físicas y emocionales, estar de acuerdo en que es una experiencia que comparten como pareja y que no es exclusiva de la mujer o del hombre, para así crear una relación fuerte, madura y confiable. 

Durante el embarazo se atraviesan profundos cambios personales, inter-personales, físicos y emocionales, además de amantes deben sumar sus roles de pareja y padres y esforzarse mucho para seguir comunicándose amorosa y sexualmente a pesar de tales cambios. La paternidad hace más difícil la vida en común, pero también la hace más significativa.

¡A gozar!

Karla Lara

@KarlaDoula

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