Karla Lara

El papá y el postparto

  • Para papá también existe el post parto: ese espacio abierto en el que sus ajustes no serán físicos, pero lo serán emocionales de manera profunda y quizás inesperada

papá y el postparto

Ser papá y estar, acompañar y acaso entender el post parto no es tarea sencilla… Llegar a casa con un recién nacido es como re descubrir el mundo. El post parto también sucede para el padre, un tiempo sin tiempo, sin límites, una extensión de las emociones del embarazo que los sorprende con un bebé en brazos y mucho apoyo por dar. La aventura no ha terminado, pero ¿qué es, cuánto dura, qué tengo que hacer como papá en esta etapa?, dudas que se suman a veces a algunos miedos naturales de la paternidad.

Creo, porque lo observo todos los días, que cada día los papás están mas y mas involucrados voluntariamente en la crianza de sus hijos, padres en consciencia que cargan, abrazan, arrullan, juegan, besan, curan, acompañan a sus bebés y luego a sus hijos. Los veo en todas partes y en todos los horarios, acompañados y solos, haciendo distintas actividades con sus hijos, estando a cargo de ellos, lo que reconozco y honro profundamente. Entonces para papá también existe el post parto: ese espacio abierto en el que sus ajustes no serán físicos, pero lo serán emocionales de manera profunda y quizás inesperada, lo serán en sus rutinas, en sus costumbres, en sus responsabilidades, en su lógica de pensamiento, en sus prioridades, en sus preocupaciones y miedos, cambios en su vida que serán detonados por su reciente paternidad y ante los cuales la aceptación y la flexibilidad serán dos actitudes que faciliten la bienvenida a dichos ajustes.

Algunos consejos para que papá transite el post parto:

* Mamá necesita todo el apoyo que puedas brindarle, necesita tu consideración y empatía, para ella los ajustes son mayores pues se suma la parte física y hormonal. Sirve saber que cada uno irá incorporando sus ajustes en diferentes tiempos y formas y que no hay fórmulas para hacerlo. La comunicación abierta, honesta y oportuna para compartir como se sienten les facilitará esta etapa.

* Relacionarse y vincularse con un recién nacido no siempre es fácil. No es que se necesiten instrucciones o preparación especial, pero si debemos saber que nuestras experiencias personales influyen en la manera en que recibimos a nuestro bebé. La manera en la que nuestros padres se relacionaron con nosotros, la vida que hemos tenido hasta el momento de tener un hijo nos hará, a madres y padres tener una relación distinta con nuestro bebé y no siempre será un río de miel y de amor instintivo, a veces, da miedo, a veces provoca ansiedad, cualquier emoción encontrada puede presentarse súbitamente.

* Hablar y reconocer como te sientes ayuda mucho. Buscar espacios y momentos de contacto con tu bebé ayuda más; pueden ser momentos específicos como el baño o arrullarlo para dormir, en realidad el contacto no debe limitarse: papá y bebé pueden estar juntos tanto como quieran, date el gusto de dormirlo encima tuyo, de observarlo, de hablarle, cargarlo piel a piel, olerlo, escucharlo…

* La demanda de apoyo que papá recibe puede ser sobrecogedora. En general se espera que los padres sigan con su vida normal después de tener un bebé, en México la licencia de paternidad no es suficiente para identificar y lograr los ajustes necesarios que supone tener un bebé en casa, el trabajo sigue igual para papá, se suman el apoyo para mamá y los cuidados para el recién nacido, las responsabilidades adquiridas al crecer la familia, si hay hijos mayores también existe la necesidad de atenderlos y cuidarlos y el pensamiento constante de regresar a la vida “normal” lo antes posible…, pero eso, no es posible. Porque la vida cambia una vez que hemos tenido un bebé y abrazar esos cambios nos ayudará a ser felices con nuestra nueva forma de vida: lo que eso signifique, no es resignación, es elegir ser completo y contento con lo que se tiene ahora y recibir las nuevas posibilidades.

* Tus prioridades cambiarán. El post parto es la etapa de atender muchas necesidades y requerimientos de todos menos las tuyas, de dar mucho y de recibir poco, a veces ni las gracias, no es dramatizar el momento, es saber que así es. En casa habrá una montaña rusa de emociones de todos los que vivan ahí: quejas, lágrimas, estrés, risas, falta de sueño, desorden, falta de tiempo y a veces de energía, aislamiento social, pérdida de espontaneidad, nuevos gastos, poco o nada de sexo, mucha gente que entra y sale y aún y todo, mucha felicidad. Crecer la felicidad es una elección. Saber que todo ello es temporal puede aliviar la carga. Encontrar satisfacción en ser papá es incomparable y es un regalo de vida que te haces tu y que haces a tu familia.

* A veces te puedes llegar a sentir aislado. Esto difiere mucho de sentir “celos” hacia el bebé. Hablo de sentir de pronto que no encajas en el mundo o binomio de mamá y bebé, porque a veces pareciera que son uno y que siguen fundidos por un lazo invisible. Si eso sucede es importante hablarlo, hablar claramente sobre tus emociones para identificar la manera en que tú también construyas ese lazo con tu bebé y el vínculo de amor crezca para incluirlos a todos.

* Hablar en positivo y directamente. Recordarle a mamá constantemente que ahí estás, que puedes ayudarla, que quieres apoyarla, que amas al bebé, decir cómo te sientes, intercambiar sus emociones, la manera en que cada uno experimenta los cambios deja abiertos los canales de comunicación en pareja.

* Olvidar las críticas, sarcasmos, resentimientos, quejas, burlas, indirectas, todo lo que no fortalezca la relación de pareja sale sobrando. Lo mismo si viene de afuera, todo comentario negativo o que no sume se queda fuera y lejos de casa y de sus corazones, ustedes como pareja y recién padres están para apoyarse y protegerse mutuamente y a sus hijos y eso es lo que debe prevalecer en el post parto y todos deben saber que esa intimidad merece respeto y es inviolable.

* Los sentimientos de culpa existen. No es fácil reconocerlos pero pueden despertarse: ¿soy o será buen padre?; ¿estaba listo para ser papá?; ¿debí o no debí hacer o decir “x” cosa?; etc., ser padres (mamás y papás) tiene esta factura, la culpa es inevitable, pero si puedes reaccionar ante ella y en caso de ser necesario hacer los cambios que te permitan no volver a cometer el mismo error y aprender de lo vivido.

* El sexo regresará. Si, es probable que el libido se ausente en tu pareja o en ti durante el post parto, o en ambos de manera intermitente, pero el sexo no será la base de tu relación en esta etapa, en cambio será la oportunidad para ser un amante sabio y creativo, disfrutar de los momentos en los que se descubrirán mutuamente en sus nuevos roles de mamá y papá, vivir la sensualidad y el contacto día a día, retomar de a poco el sexo con besos y caricias y no perder la comunicación. El sexo regresará y entre tanto, la intimidad que ofrece un hogar con un recién nacido puede ser una delicia.

* Ser mamá o papá no es sencillo. No esperes que al nacimiento todo fluya en armonía, ritmo es lo que menos existe cuando tenemos un bebé. Existe el destiempo, la pausa, la calma y la tormenta, los ajustes no son rápidos, no son fáciles, las exigencias cotidianas no tienen cabida en el destiempo, el orden como lo conocemos tampoco. Pero el desorden hace bien, a veces encontramos cosas que no sabíamos que teníamos y pueden resultar una grata sorpresa, así son las emociones del post parto: sorpresas que pueden ser herramientas de vida, disfrutar esa pausa como pocas veces en nuestra vida puede resultar vital, emocionante, transformador.

* Olvida el reloj, las recetas de cocina y las comparaciones. Cada bebé y cada familia tiene sus propios ritmos, cada uno aprende diferente, vive y disfruta distintas experiencias. No hay fórmulas mágicas ni recetas de cocina, cada momento es un aprendizaje y sirve mucho reconocerlo y celebrarlo. Compararnos con otros tampoco sirve de nada, en cambio ser nuestro propio referente para revisar que hacemos mejor puede ser un gran motivador.

Cada vez que enfrentamos situaciones de cambio en nuestra vida es una oportunidad para transformarnos y ojalá evolucionar. Las emociones y ajustes del post parto sirven un propósito: tomar una pausa, bajar el ritmo para conectarnos con nuestro bebé y con nosotros mismos para estrenarnos como padres en consciencia. En el trayecto existe la opción de elegir aceptar los cambios, respirar profundo, regresar a nuestro centro, sonreír y mostrar gratitud por tener un bebé o mas en nuestra vida.

Recuerda que las personas somos amadas y recordadas por lo que hacemos, ser un padre amoroso te llenará de amor, el camino del amor es el que te lleva casi a todas partes…, el amor como forma de vida… (y eso me lo enseñó mi papá). 

Twitter de Karla Lara: @KarlaDoula

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