Claudia Lizaldi

Respuesta de mi amiga Sabrina a mi blog: Ya dio el viejazo

  • Los años, bien llevados, cambian la juventud por sabiduría, experiencia, madurez, auto control, serenidad y la posibilidad de un amor real y profundo. Y además crean un universo interno rico en energía, experiencias.

Ya dio el viejazo

La fantástica y poderosa respuesta de mi Amiga Sabrina a mi BLOG no se puede quedar en corto, se las comparto porque empodera y despierta  ¡Vivan las mujeres maduras con sus bosques, ríos y con su paraíso interno!

“¡¡¡¡Qué tema tan interesante!!!! Clau! Me encantas! Siempre auténtica, valiente y sobretodo con los principios muy claros!

Y sí, la juventud da muchas cosas: un futuro completo, hay una frescura especial, una cierta ingenuidad, energía y un corazón abierto. Y por otro lado lo que pasa dentro de los jóvenes (que todas lo sabemos) no está tan padre. Hay mucha necesidad del mundo de afuera, no hay todavía una geografía o un mundo interno.

Los años, bien llevados, cambian la juventud por sabiduría, experiencia, madurez, auto control, serenidad y la posibilidad de un amor real y profundo. Y además crean un universo interno rico en energía, experiencias.

En mi experiencia, algunos hombres, no han sabido llevar su vida a niveles de madurez y sabiduría. Por lo que no pueden relacionarse con mujeres sabias y maduras.

Por otro lado, hay muchas mujeres, que tampoco han madurado (me gusta pensar y a mis hijos les digo que piensen en un mango verde y en uno maduro, ¿cuál prefieres?) y siguen ofreciendo y esperando lo que ofrece una mujer joven, pero ya sin siquiera la frescura o carrocería de la juventud. No son mujeres completas.  Hay mucha inmadurez interna con una carrocería bastante dañada. Entonces, ¿qué tienen que ofrecer?

En mi experiencia, lo que un hombre completo quiere y no sabe realmente (que hay y muchos) es una mujer completa. Una mujer madura. El tablero cambia con la edad. Y el problema es que muchas mujeres no maduran o aprenden que una mujer completa NO necesita nada, su SER, su hogar, su vida, sus conversaciones, el espacio que provee es nutritivo, todo emana de ella, y ya solo le gusta ser ella. Ya se construyó a su misma.

La mujer joven necesita, quiere, desea.

La mujer madura, crea, nutre, da, y sobretodo ES y sabe quién es.

Hay gente que dice, es que “los hombres se intimidan con mujeres poderosas” y en mi experiencia no es cierto. Y habría que definir que es “mujer poderosa” porque también estamos en tiempos en que se ha perdido lo “sagrado femenino” por un feminismo agresivo o masculino para contrarrestar el lado oscuro u oprimido de la mujer sometida, se polarizan, en lugar de crear o elevarse a otro paradigma.

Obvio si hay algunos inmaduros que solo pueden ofrecer lo que una mujer joven quiere. Pero hay muchos maduros que (no saben siquiera que lo quieren) al conocer el espacio de una mujer madura, sabia, completa, sienten que entraron al Olimpo. En ese momento, la edad no existe, porque el tiempo es del EGO, una mujer completa sabe llevarlos a dimensiones del SER que no sabían siquiera que existían. En la juventud o inmadurez solo hay una tierra vacía con la promesa de fertilidad (no me refiero a los hijos) que ofrecer, en la madurez hay ya montañas, cascadas, bosques, jardines, cuevas, mares, rios, lagos. Una mujer madura lleva en su interior una geografía rica, variada, nutritiva, misteriosa, abundante. Y la cuida y la protege. Y solamente la comparte cuando el hombre sabe transitarla con respeto y admiración. Y un hombre maduro al conocer algo así, no quiere volver más al terreno joven. Pero a veces no tienen de otra. Porque la otra opción es una mujer “vieja” no madura, sin geografía, sin nutrición. Se encuentran con tierras que alguna vez fueron fértiles pero no fueron trabajadas, son desiertos hambrientos. Cada vez veo a más y más mujeres descuidando su vida interior, por eso cobra relevancia el aspecto exterior.

En el nuevo tablero (en la madurez) un hombre para comprometerse en una relación (este es OTRO tema) requiere muchas cosas, que una mujer sepa “abrirles” de nuevo el corazón y se sientan renovados, vistos, empoderados  y con la capacidad de poder amar total y serenamente, tal vez por primera y ultima vez en su vida en un espacio nutritivo y seguro. Donde pueden quitarse la armadura (que ya les aprieta y les pesa) y la máscara y poder SER y estar en un espacio femenino nutritivo.

Comentario de Sabrina Herrera

Twitter de la autora @SabrinaHerreraA

Les dejo la liga a mi blog “Ya dio el viejazo”… http://bit.ly/2h08qHF

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