Educación, Familia, Karla Lara

Que tu hijo no se convierta en bully

  • Reconoce tu comportamiento negativo, los niños aprenden mas sobre lo que hacemos que sobre lo que les decimos “niños ve, niño hace”.

bully

Que tu hijo no se convierta en bully…

Cada vez mas seguido conocemos o escuchamos historias de maltrato entre niños y niñas en las escuelas, parques y lugares de convivencia infantil, de manera general todos sabemos que es el bullying y con cierta atención podríamos reconocer también las conductas que lo representan.

El bullying entre menores ha alcanzado dimensiones que son inaceptables, la violencia ha tomado forma entre los niños y para que se manifieste requiere de víctimas y de victimarios. Cuando miramos a los niños desde afuera, sobre todo siendo la madre o el padre de un niño o niña, resulta muy difícil creer que ese dulce pequeño puede llegar a ser cruel intencionalmente y maltratar a otro ser humano, sea de sutiles maneras o hasta trágicas, pero debemos mantenernos atentos de que eso no suceda por muy increíble que nos parezca.

Para evitar el bullying no es suficiente enseñar a los hijos a defenderse. La defensa mal usada podría ser un alimento que nutra la conducta del niño bully. Para acabar con el bullying lo que necesitamos reforzar en los niños es la empatía: esta capacidad humana de ponerse en el lugar del otro para entender y comprender su situación y sus sentimientos. Hay conductas que se enseñan en la casa y la escuela es solo un lugar en donde se replican para acrecentarse o disolverse. Es verdad que lo ideal es hacer equipo padres y maestros para formar a los niños en ciertos valores y principios, pero todavía mas verdadero es que los niños imitan a  sus cuidadores y sus padres representan para ellos el ejemplo principal a imitar, lo que un niño sabe y hace lo aprendió en algún lado, y las conductas graves o violentas se aprenden fácilmente.

Algunos consejos para compartir con los niños desde que tienen consciencia de su entorno social, son tips orientados a enseñar y a practicar la empatía y el respeto por los demás:

  1. Tu hijo necesita darse cuenta de las experiencias internas de otros:

Enseña a tus hijos a pensar en otros niños y sus sentimientos casi de manera inmediata a lo que piensa sobre él o ella misma y sus sentimientos. Los padres de manera casi natural validamos lo que sienten y piensan nuestros hijos, pero rara vez consideramos los de otros niños alrededor. Validar exclusivamente a nuestrxs hijxs no los enseña a reconocer que los sentimientos de las demás personas también son importantes.

Ejemplo de validación:  “Puedo ver que estás realmente enojado porque Pedro te quitó tu pelota.”

Ejemplo de validación enseñando empatía: “Puedo ver que estás realmente enojado porque Pedro te quitó tu pelota. Él también está enojado porque pensó que ibas a jugar con él y terminaste jugando solo”

  1. Habla de tus propias emociones:

De nada sirve que los niños crean que sus padres son incapaces de ser débiles o vulnerables. Los niños tienen esta capacidad innata de empatizar con los sentimientos de los demás, cuando les hablas de tus sentimientos y de lo que te duele o te molesta, los niños pueden empatizar con tus emociones, lo que les facilita practicar la compasión desde niños y la auto-compasión para cuando sean adultos.

“Siento mucho que te enojaras porque no me senté a jugar contigo. Estoy un poco frustrada porque tengo muchas cosas que hacer, pero me voy a apurar para poder jugar un rato contigo”.

  1. Platica sobre las emociones después de un conflicto y considera a todos los involucrados, hermanos, primos, amigos, validando y empatizando de ambos lados.

“Te enojaste porque tu hermana te quitó la muñeca y ella estaba triste porque tu no le estabas poniendo atención. Quizá por eso te quitó la muñeca.” 

No es estás condicionando ni festejando ninguna de las conductas, solo estás describiendo sin juicio lo que pasó y eso les da perspectiva a los niñxs para entender lo que sucedió.

  1. Asegúrate de alzar la voz por los que no pueden: bebés y mascotas.

“¿Por qué está llorando el bebé?, me pregunto si tiene hambre o estará cansado…, ¿Tú qué piensas?” (dirigiéndote al niño o niña).

En cada hogar debería existir una política de “cero tolerancia” para conductas que impliquen maldad o maltrato hacia los más pequeños o débiles, sin generar un sentimiento obligado de responsabilidad sobre lxs niñxs o hermanos mayores, es importante enseñarles que los grandes deben procurar y cuidar a los mas pequeños, porque desde niños eso va generando un sentido de comunidad.

  1. Cuando interactúen con otros fuera de casa, habla de las emociones cuando vuelvan a casa.

“Me pregunto que pensaba tu abuela cuando te besó y se despidió de ti. Creo que se pone muy contenta cuando vas a visitarla, pero también le da tristeza cuando te tienes que ir… ¿Tú que piensas?.”

  1. Ser consistentes y congruentes es el mejor ejemplo. No uses sobrenombres ni apodos para nadie.

Poner apodos basados en los defectos de alguien mas debe ser eliminado de casa. Las malas palabras o frases que impliquen maldad deben ser inaceptables (incluyendo programas de televisión o películas, aun cuando supongan ser para niñxs). No te rias cuando un menor use una mala palabra o un sobrenombre despectivo sobre otro alguien, el bullying no es un juego de niños, los niños no deben creer que su conducta nos parece graciosa y aceptable. En lugar de reirte di algo como “Me pone muy triste cuando te expresas así y usas esas palabras, no corresponde que lo hagas”.

En el tema de la formación y cuidado de los niños, los adultos a cargo deben de estar de acuerdo en lo que es aceptable y lo que no respecto a su comportamiento, molestarse entre adultos (aun cuando sea sin malas intenciones), es una conducta que replican los niñas y es muy probable que se les salga de control, no lo hagas.

  1. Cuando tus hijos vean otros niños con capacidades especiales o diferentes es importante que les hagas ver que todos los niñxs tienen sentimientos y que todos necesitamos amigos.

No es suficiente con evitar que los niños hagan comentarios crueles o negativos sobre las capacidades o apariencia de otro niño o niña, debemos ser incluyentes con el ejemplo, si la situación se presta podemos acercarnos y presentarnos y ver de que manera involucramos a todos los presentes en la convivencia.

  1. Si has actuado mal, discúlpate.

No es suficiente con avergonzarse por cierta conducta y analizarla en silencio para no volver a hacerlo. Si te has comportado mal con tu hijx o con tu pareja o con alguien mas, ofrece una disculpa. Reconoce tu comportamiento negativo, los niños aprenden mas sobre lo que hacemos que sobre lo que les decimos “niños ve, niño hace”.

“Siento mucho haber sido brusca contigo esta tarde cuando estábamos en la tienda. Lo hice porque estaba enojada, pero no importa como me sienta, no es razón para maltratarte y haberte jalado del brazo, te ofrezco una disculpa.”

Algunas de estas notas pueden apoyarnos para criar niñxs que se sientan cómodos al ser empáticos y que estén conscientes de que la violencia y el maltrato no son aceptables bajo ninguna circunstancia. Esto podría ser de ayuda para evitar que nuestros hijos e hijas se conviertan en un bully y sobre todo para generar una comunicación no violenta en nuestra familia, no olvidemos que nuestro núcleo es el origen de nuestra sociedad y los niños son semilla, sembremos en ellos lo que queremos cosechar.

Karla Lara

@KarlaDoula

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