Salud

¿Qué hacer si mi hijo se golpea en la cabeza?

  • Es normal que después de una caída o un golpe en la cabeza los niños pequeños tengan sueño, especialmente si han llorado mucho o está próxima la hora en la que se suelen ir a la cama. ¿Sabes qué hacer si se ha golpeado en la cabeza?

mi hijo se golpea en la cabeza

¿Qué hacer si mi hijo se golpea en la cabeza? cuando los niños empiezan a caminar las caídas y los golpes en la cabeza no se hacen esperar… y son un gran motivo de preocupación para los padres y cuidadores.

Este tipo de lesiones se presentan entre los seis meses y los seis años de edad: son accidentes que van desde que el bebé se cayó de la cama, hasta los golpes que se dan los niños jugando en la escuela. A veces, es por la simple curiosidad propia de la edad, que lleva a los niños a investigarlo todo y con ello exponerse a sufrir algún tipo de percance.

En el mercado existen hasta cascos para evitar los golpes, esto es no solo exagerado sino que incluso provoca que los niños se golpeen mas porque los hace perder el equilibrio y perder la proporción y dimensión de su cuerpo en el espacio y el movimiento al cambiar su punto de equilibrio.

Los golpes en la cabeza en niños (especialmente en los menores de dos años, en los que es más frecuente) suelen ser menos graves que en los adultos por varios motivos:

  • En primer lugar, la fuerza del golpe suele ir en relación al peso del cuerpo y a la altura desde la que cae, que es menor en niños que en adultos.
  • En segundo lugar, y más importante, el cráneo de los niños menores de dos años no está aún totalmente cerrado. El problema más frecuente de los golpes en la cabeza, son los sangrados dentro de la misma. En un adulto el cráneo es como una olla a presión y cualquier mínimo sangrado puede aumentar la presión en su interior produciendo problemas graves. En niños pequeños (más aún si tiene la fontanela abierta), si hay un sangrado no aumenta la presión tanto como en un adulto, siendo menos frecuentes las complicaciones. 
  • En los niños que tienen la fontanela abierta (habitualmente los menores de un año), se nota si hay un aumento de presión porque se abomba la fontanera. la fontanera debe notarse abombarada en postura vertical o acostado.

Signos de alerta tras un golpe en la cabeza en niños o bebés:

  • Si el niño pierde el conocimiento tras el golpe.
  • Si vomita inmediatamente tras el golpe, o lo hace de forma repetida.
  • Cambios de comportamiento (pierde el equilibrio, no mueve una extremidad, temblores repetitivos…)
  • Hematoma (moretón) o deformidad del cráneo. 
  • El dolor tras el golpe es cada vez más intenso.

Ante cualquiera de estas señales el niño o el bebé debe ser valorado de inmediato por un pediatra, aunque en la mayoría de los casos no suele pasar nada a pesar de que haya alguna de ellas.

Pero, ¿qué debemos hacer cuando uno de nuestros pequeños se golpea la cabeza?

Identifica qué tan grave es el golpe

Lo puedes determinar observando con atención los síntomas que se presentan en el niño después del golpe. Esta información es vital para el médico, en caso de que el niño deba ser atendido por un especialista. Hay traumatismos (golpes) leves y otros que son más severos. Lo que debemos hacer como adultos, dependerá de qué tipo de golpe haya sufrido nuestro hijo.

a. Traumatismos leves

Cuando el traumatismo es leve (que por fortuna es así en la mayoría de los casos), puede presentar estos síntomas:

  • ¡Mucho llanto! que puede durar algunos minutos.
  • Vómito o sensación de naúseas, casi siempre de manera inmediata al golpe.
  • Dolor de cabeza, que se cesa.
  • Somnolencia.
  • Aparición de hematomas, o los llamados “chichones”.

¿Qué hacer?

  • Llama al pediatra, en el caso de tenerlo, o al médico familiar. Describe el hecho y escucha sus recomendaciones.
  • Atiende y observa. Aplica compresas frías en el golpe o alguna pomada para aminorar la inflamación. 
  • Manténte alerta a los síntomas, sobre todo si le permites dormir. Es frecuente escuchar que cuando un niño recibe un golpe en la cabeza, no se le debe dejar dormir. Sin embargo, cuando se trata de un traumatismo leve, podemos permitirle dormir pero hay que despertarlo cada hora para verificar que, tanto sus reacciones como funciones, sean normales. Observa con especial atención que despierte con facilidad y reconozca a quienes le rodean. Si no es así o notas cualquier cosa fuera de lo común, informa al médico o ve directamente a consulta.
  • Si el niño no es tu hijo, informa a los padres. Si eres maestro o tienes niños a tu cuidado, debes avisar de inmediato a los padres, para que sean ellos quienes decidan la forma de proceder.

b. Traumatismos severos

Cuando el traumatismo es más severo, el pequeño puede tener uno o varios de los siguientes síntomas:

  • Sangrado por el oído o nariz, o bien, segregación de algún líquido transparente.
  • Estado de confusión que permanece por varios minutos.
  • Convulsiones.
  • Problemas para respirar.
  • Desmayos, pérdida del conocimiento.
  • Palidez prolongada, por más de una hora.
  • Dolor de cabeza que empeora.
  • Dolor de cuello.
  • Pupilas dilatadas.
  • Imposibilidad o gran dificultad para mantenerse en pie y/o caminar.

¿Qué hacer?

  • Busca de inmediato atención médica. 
  • Asegúrate que se le practiquen los estudios médicos necesarios. El niño será revisado en forma minuciosa por los médicos y te explicarán si es necesaria una radiografía u otro tipo de estudio. Hasta entonces, te indicarán si puede regresar a casa o debe permanecer en el hospital para recibir algún tratamiento específico.

Si tu niño sufrió un trauma leve, es importante que espere mínimo media hora antes de volver a jugar o practicar un deporte. Si se trata de nadar, es preferible esperar como mínimo una hora o hasta el día siguiente antes de retomar la actividad. Es importante acatar las recomendaciones del médico y no automedicar ni dar analgésicos sin prescripción médica.

Una hemorragia cerebral se produce cuando hay rotura de los vasos sanguíneos que hay en el espacio que hay entre el cráneo y el cerebro, o incluso en los vasos sanguíneos del cerebro, la hemorragia que se produce puede aumentar la presión y comprimir el cerebro.  El cerebro es capaz de moverse una pequeña distancia en el interior del cráneo. Cuando un niño sufre un golpe en la cabeza, el cerebro puede golpear primero un lado del cráneo, luego el otro. Esto a veces puede dañar los vasos sanguíneos y causar el sangrado del cerebro. La conmoción cerebral puede provocar desde un dolor de cabeza a la pérdida del conocimiento. 

¡Más vale prevenir que lamentar!

  • Nunca dejes a los bebés o niña pequeños sin supervisión  sobre las camas o sillones, o cambiadores.
  • Si llevas al niño en el carrito del súper, colócale el cinturón de seguridad y no lo dejes solo.
  • Los niños siempre deben viajar en el asiento trasero del auto y en su propio asiento especial (silla de viaje). Nunca deben viajar en el asiento delantero.
  • Instala barandales, puertas de seguridad para las escaleras y vigila que la altura de tu niño no rebase la del barandal de la cuna, pues tan pronto lo haga, ¡buscará salir a descubrir el mundo!
  • Si tu hijo tiene bicicleta, usar casco y rodilleras es una excelente opción.

Si bien pocas cosas son exageradas cuando se trata de la seguridad de nuestros hijos, la enseñanza que des en casa y los buenos hábitos que aprendan nunca estarán de más.

NO es recomendable dar analgésicos a los menores sin prescripción o valoración médica previa. Los golpes suelen evolucionar de manera favorable y en salud en los niños, pero no debemos medicar a los niños.

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