Familia, Ser Padres

¡Por favor! No caigas en la RUTINA de ser padres

  • Seguramente en tu lista de propósitos de año nuevo hayas contemplado; ir al gym, beber más agua, mejorar tu alimentación, y que tal si también agregamos citas en pareja, piensa cuando fue la última vez que saliste sólo con tu esposo, que se miraron a los ojos y hablaron de ustedes, no de la casa o de los niños, que este año nuevo sea el pretexto perfecto para reconectar con tu pareja.

Los hijos llegan y junto con todo el amor e ilusiones que traen a nuestra vida también llegan los retos, el tiempo se vuelve cada vez más difícil de administrar y entre el trabajo, la casa y las necesidades de los hijos, papá y mamá pasan días y días en la rutina y cuando volteamos la cara ya pasaron semanas -en algunos casos meses- desde la ultima vez que se disfrutaron como pareja.

Primero tenemos que entender que la vida en pareja necesita tener sus propios momentos, y tienen que ser exclusivos de ustedes, el fin de semana en el cine con los hijos o las vacaciones a la playa en familia no cuentan, saca tu agenda, llama a tu esposo e invítalo a salir.

La logística; dependiendo de las edades y que tantos hijos tengan encontrar ayuda será más fácil o difícil, pero siempre están las increíbles abuelas, las tías amorosas o la amiga que tiene pequeños de la misma edad y con quien seguro se apoyan mutuamente. Piensa en un horario en donde las actividades sean prácticamente nulas, por eso la tarde noche es ideal.

Deja lista la cena o snack y todo lo que los pequeños necesiten para asegurar que tanto, ellos como quien te apoya estarán a gusto. Piensa en un lugar que este a 15-20 minutos de tu casa por si fuera necesario que regresen.

Busca esa blusa o vestido con el que te sientes guapísima, péinate como cuando tenías tiempo y diario estabas con el cabello de portada y usa ese perfume que solías usar cuando tenías tus primeras citas con tu esposo, en ese entonces tu novio. Los olores, tienen una importante carga anecdótica, en cuanto él y tú huelan esa fragancia, automáticamente sentirán esas mariposas en el estómago de los primeros días.

Visiten un lugar donde puedan platicar, recuerda que se trata de conectar, el cine es padrísimo, pero por dos horas tendrán que estar callados, pero que tal el nuevo restaurante que abrieron y que parece sacado de película romántica, o ese café con mesas en la calle donde te sentirás como si fueras parisina.

También pueden salir a caminar, comprar un helado y sentarse en la banca del parque, y si los dos son extremos pueden visitar un lugar para hacer rápel, manejar Go Karts, ir a un lugar con maquinitas Arcade como cuando eran niños o cualquiera que sea su afición.

O qué tal si los hijos se quedan en casa de los abuelos, y preparan una cena deliciosa, ponen música suave y no hacen nada más que contemplarse. Pueden preparar fondue, una pasta -esa que hace mucho no preparas porque sería una tortura que tus hijos quisieran probar- abren una botella de vino y platican a la luz de las velas.

No sólo en las películas tienen que pasar esas cosas, pueden pasarnos a nosotros, y no tenemos que esperar a que alguien lo haga, lo interesante de esta vida es que nosotros y sólo nosotros somos los protagonistas, y podemos darle el curso que queramos. No esperes más, no esperes a que pase, hazlo una realidad, conecta con tu pareja, recuerda que la felicidad viene de nuestro interior y que son esas experiencias las que agrandan nuestra colección de momentos felices.

Artículo Anterior
ESCRIBE UN COMENTARIO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Alojado en Next.LA