Salud, Salud Alternativa

No dormir bien te afecta: corazón, pulmones, apetito y otros factores de bienestar

  • La hormona del crecimiento es liberada durante el sueño profundo; no sólo estimula el crecimiento en los niños, sino que también aumenta la masa muscular y repara las células dañadas y los tejidos en niños y adultos.

No dormir bien

Investigaciones han demostrado que la mayoría de las personas requieren 7 u 8 horas de sueño para funcionar óptimamente. No dormir los suficiente puede comprometer tu salud e incluso acortar tu vida. De la infancia a la vejez, los efectos del sueño inadecuado pueden afectar a la memoria, aprendizaje, creatividad, productividad y estabilidad emocional, sin mencionar la salud física.

De acuerdo con especialistas del sueño de la School of Medicine and Western Psychiatric Institute and Clinic de la Universidad de Pittsburgh, los sistemas corporales se ven afectados por el mal sueño: el corazón, los pulmones y los riñones; el apetito, el metabolismo y control de peso; el sistema inmune; la sensibilidad al dolor; el tiempo de reacción; el humor y la función cerebral.

El sueño pobre también es un riesgo de factor de depresión y abuso de sustancias, especialmente en personas con estrés postraumático, según Anne Germain, profesor asociado de psiquiatría de la Universidad de Pittsburgh. Las personas con este desorden tienden a revivir su trauma cuando intentan dormir, lo que mantiene al cerebro en un estado alto de alerta.

Dr. Germain estudia lo que ocurre en el cerebro mientras los veteranos de guerra con estrés postraumático duermen, con el objetivo de desarrollar tratamientos efectivos para mejorar la calidad del sueño de este tipo de pacientes y de personas con menos grados de estrés.

Los ancianos son especialmente vulnerables. Timothy H. Monk, director del Programa de Investigación de Cronobiología Humana, encabeza un estudio de cinco años acerca de los ritmos cardiacos, la fuerza del sueño, las reacciones de estrés, la función cerebral y la genética en pacientes ancianos. “El ritmo cicardiano cambia conforme la gente envejece.”

Monk ha encontrado que mucha gente puede ser ayudada por tratamientos estándar contra el insomnio, como mantener un horario constante de sueño, evitar las siestas durante el día y la cafeína y reducir distracciones de luz, ruido y mascotas.

No debería ser una sorpresa que los sistemas corporales sean afectados por el insomnio crónico. “El sueño afecta casi cada tejido en nuestros cuerpos”, dijo el Dr. Michael J. Twery, especialista del sueño en el National Institutes of Health.

Varios estudios han asociado la insuficiencia del sueño con el sobrepeso. Los insomnes no sólo tienen más tiempo para comer y beber, sino que los niveles de leptina en la sangre, hormona que indica al cerebro que suficiente comida ha sido consumida, son más bajos en estas personas, mientras que los niveles greylina, que estimulan el apetito, aumentan.

Además, el metabolismo se vuelve más lento cuando un ritmo cicardiano y el sueño son interrumpidos; si no se contrarresta esto con el incremento en el ejercicio o una ingesta calórica baja, la consecuencia sería el sobrepeso.

La habilidad del cuerpo para procesar glucosa también se ve afectada por el mal sueño, y puede tener como consecuencia diabetes tipo 2 y riesgos de enfermedades cardiovasculares, hipertensión y ataques.

Los niños también pueden experimentar irregularidades hormonales por no dormir bien. La hormona del crecimiento es liberada durante el sueño profundo; no sólo estimula el crecimiento en los niños, sino que también aumenta la masa muscular y repara las células dañadas y los tejidos en niños y adultos.

[The New York Times]

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