Crianza, Familia, Hilda Arjona

¿Necesito estimular a mi bebé?

  • Todo bebé hace lo que puede y quiere hacer, lo que le dicta su impulso interior. No debemos pedirles que hagan aquello para lo que aún no están listos.

estimular a mi bebé

¿Necesito estimular a mi bebé? Cada día escucho a más personas que hablan de la clase, curso, programa, etc., al que llevan a sus bebés a “estimulación temprana”, la verdad es que no me había informado sobre el tema pero nunca estuve segura de si debía “estimular” a Renata desde bebé y de ser así ¿cómo debía hacerlo?.

Desde las primeras décadas del siglo XX se ha hablado de la importancia de estimular los sentidos de los bebés, para que se desarrollen de manera apropiada. Lamentablemente esto se ha interpretado como una necesidad de actividades planeadas para incentivarlo y forzar su avance.

¿Qué mayor estimulación podría requerir el bebé, más allá de la obtenida a través los cuidados atentos de su madre: su voz hablándole directamente, explicándole lo que va a pasar; sus manos acariciándolo y abrazándolo, es decir, estableciendo un vínculo afectivo especial con él; y ofreciéndole la posibilidad de ir explorando libremente el mundo que lo rodea?

Hace más de 60 años en Hungría, la doctora Emmi Pickler empezó a luchar contra la gimnasia y la estimulación “artificial” de los bebés. Ella se dio cuenta de lo importante que era el desarrollo de los movimientos y de la inteligencia basados en la iniciativa del propio bebé, es decir; dejándolo en libertad para que haga lo que su cuerpo le pide ha-cer, en el momento adecuado, sin tratar de apresurarlo.

Todo bebé hace lo que puede y quiere hacer, lo que le dicta su impulso interior. No de-bemos pedirles que hagan aquello para lo que aún no están listo… ¿Por qué creemos los adultos que sabemos lo que un bebé está listo para aprender en determinado momento?

Como decía Piaget: “Cuando le enseñamos algo a un niño, le estamos quitando para siempre la posibilidad de aprenderlo por sí mismo”.

Entre menos interferimos más oportunidad tenemos de observar todo lo que está apren-diendo por sí solo. Si le enseñamos algo para lo que no está listo, lo confundimos por-que no entiende qué es lo que se espera de él y además le hacemos sentir que lo que logra no es suficiente para nosotros.

Los niños aprenden teniendo contacto, descubriendo, integrando y organizando el mun-do que los rodea y este es el tipo de conocimiento que les sirve para su vida diaria. Para ayudarles debemos proveerles un ambiente seguro, en el que puedan moverse y explorar.

Cada uno de los movimientos que hace va fortaleciendo su cuerpo, lo va preparando para el siguiente gran paso. De esta manera, no sólo desarrolla agilidad, sino buen juicio sobre lo que puede y no puede hacer; sentido del balance para evitar caerse y para recuperarse cuando esto sucede.

Todo esto no quiere decir que dejemos al niño abandonado durante su aprendizaje, él necesita sentir nuestra presencia atenta, necesita saber que lo ayudaremos si se encuentra en un problema o no puede salir de una posición, pero esta intervención no debe significar que el niño “indefenso” es rescatado por el adulto “todopoderoso”, sino más bien ofrecerle el mínimo apoyo posible para que él pueda ayudarse a sí mismo.

El niño que avanza lentamente nos está diciendo que necesita más tiempo para dominar cada movimiento, si lo forzamos, en vez de hacerlo más ágil, se hará menos autónomo, más pasivo y dependerá más de los adultos.

Debemos confiar en el plan de la naturaleza para el desarrollo de los bebés, relajarnos y mirar los milagros diarios del desarrollo natural.

Esos padres y maestros, que esperan ansiosamente el siguiente gran logro del bebé, como voltearse, gatear, caminar y hablar, no se dan tiempo para observar los sorprenden-tes pequeños cambios que van ocurriendo todo el tiempo.

Lo que nosotros podemos hacer para ayudarle es preparar el ambiente apropiado y organizar sus días con un ritmo sano y armonioso, poniéndole nuestra atención completa en cada interacción con él y ofreciéndole la posibilidad de explorar y moverse libremente. 

Nos leemos pronto.

Hilda

@MMIUXX

“Lo que se les hace a los niños,

los niños harán a la sociedad”

Karl Menninger

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