Ecología

¿Necesitamos una reforestación masiva para mejorar la calidad del aire?

  • Seguramente te sorprenderá que la respuesta sea NO.

Usualmente, y es totalmente comprensible, cuando se vive un suceso ambiental de grandes magnitudes nos hace entrar en un estado de alerta. Tornados, huracanes, terremotos, inundaciones, por ejemplo, hacen que reflexionemos sobre qué estamos haciendo en y con el planeta. También es común que surja una necesidad individual y colectiva de hacer algo para cambiar la situación, pero como en toda emergencia, necesitamos reaccionar ordenada y estratégicamente para no hacer algo que en lugar de ayudar, termine ocasionando más daños.

Hace algunos meses se vivió un estado de pánico en la CDMX, por ejemplo, por una aviso de desabasto de agua y las redes sociales se inundaron de tips para ahorrar agua. Pero una vez que acabó la histeria colectiva todas esas buenas intenciones quedaron de lado y era común ver a las personas tirando el agua limpia en las coladeras para vaciar los tinacos que estorbaban en casa.  

Por ello es importante que en esta ocasión donde varias regiones estamos viviendo un estado de verdadero caos ambiental por contaminación del aire, aprendamos de nuestros errores pasados y hagamos una verdadera introspección, un cambio profundo y consciente sobre cómo este problema no es pasajero y si no cambiamos nuestros hábitos y estilo de vida tendremos que vivir con estas afectaciones por siempre. Debemos hacer un cambio, pero no de temporada, sino en la forma de habitar el planeta.

Hay que informarse y acercarse con expertos. Si bien hay mucho que podemos hacer en casa, escuela y trabajo, también es cierto que necesitamos pasar de los básico a lo estratégico y apoyarnos de expertos en materia que nos orienten.

Entonces, ¿por qué si parece la solución lógica reforestar, no lo estamos haciendo?

Las reforestaciones masivas en este momento, en pequeños grupos organizados puede ser una reacción de pánico y que a la larga puede derivar en muchos problemas. Reforestar no es simplemente plantar un árbol.

  • Es importante hacer una selección de especies. No son las mismas condiciones climáticas al Norte y Sur de la ciudad. Plantar una especie incorrecta no solo disminuye su probabilidad de sobrevivir, también estaremos introduciendo especies invasoras que pueden dañar a la flora y fauna local
  • La calidad de plantas o árboles es importante. Hay que revisar la forma de sus raíces, la composición de su tierra, el tamaño o edad que tiene. Incluso una planta que se compra en Xochimilco y llega a Cuahutitlán, por ejemplo, se puede estresar en el camino y difícilmente sobrevivirá
  • Hay técnicas indicadas para una plantación. Desde la profundidad de la cepa (hueco abierto para colocar la planta) el orden en el que se deposita la tierra, cómo se sostiene, cuánto aire le dio a las raíces, etc. Plantar un árbol debería ser considerada una actividad artesanal

Y muchos motivos más.

No es que no haya nada qué hace, ¡al contrario! Pero nuestra mayor recomendación es que te puedas acercar con expertos y unirte a un grupo que tenga ya alguna planeación y que necesite tu ayuda. Recuerda que no sólo se trata de plantar un árbol, sino asumir un compromiso con él. Hay que cuidarlo para garantizar su sobre vivencia y aún después necesitamos protegerlo de plagas, depredadores, tala, etc., incluso hay que apoyar a las comunidades locales, que son las dueñas del territorio para que no talen, por ejemplo, ya que usualmente son comunidades en extrema pobreza y para ello necesitamos apoyarlos, al comprar sus productos o servicios.

Plantar un árbol y no cuidarlo o no tomar en cuenta estas consideraciones puede causarnos frustración o indiferencia si no vemos el éxito en nuestra plantación.

¿Quieres ayudar?

  • Practica el turismo responsable y apaga bien tus fogatas y no dejes residuos en el sitio
  • Acércate con una ONG y sé voluntario
  • Consume responsable para que no se fabriquen materiales o productos que no se necesitan
  • Consume local y apoya a las comunidades para que puedan ayudarnos a cuidar nuestros bosques
  • Reduce tu consumo de carne. Sólo un día sin carne a la semana, por cada persona, hace la diferencia
  • Ten tu propio huerto en casa y no consumas en supermercados que importan vegetales o frutas que contaminan en su traslado y utilizan agroquímicos  
  • Camina, comparte el auto y utiliza el transporte público  
  • Toma la iniciativa y propón acciones ambientales en casa, el trabajo
  • Sé voluntario en lo que se necesita. Ser voluntario no es un momento para selfies, es para ayudar en lo que es necesario
  • ¿Te animas? ¡Nosotros te esperamos!

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic

Artículo AnteriorPróximo Artículo

Alojado en Next.LA