Educación, Familia

Método KiVa: lo que está acabando con el bullying

  • Los problemas educativos -incluido el ‘bullying’- pueden arreglarse, pero hay que enfrentarlos con sabiduría y resolución

Método KiVa

El Método o Programa Kiva se ha vuelto noticia, pues entre muchos de sus beneficios promete acabar con el “acoso escolar” o “bullying”. El método Kiva sugiere ser un protocolo de actuación para prevenir la violencia, considerando que en los casos de acoso escolar hay tres protagonistas: la víctima, el acosador y los espectadores. 

El término Kiva surge de la unión de las palabras “Kiusaamista Vastaan” (en finlandés, contra el acoso escolar).

El método Kiva se basa en el cambio de actitudes y de actuación de los “by-standers” (personas o  alumnos que no son ni víctimas ni bullies) que apoyan a la víctima, en lugar de fomentar el acoso.  Consiste en prevenir y enfrentar el acoso escolar (bullying) en las escuelas para la convivencia respetuosa.

El diferenciados de este método es que resalta la intervención sobre el acosador y sobre la víctima, pero principalmente sobre los testigos que observan. Se trata de influir en el grupo de estudiantes para que apoyen a la víctima y que manifiesten abiertamente que no aceptan las prácticas de abuso, así la unión hace la fuerza, mientras menos se fomenten las prácticas y conductas violentas menos sucederán.

No es un secreto que niños y adolescentes cometen suicido porque no son capaces de soportar y de sortear el acoso escolar, constantemente se suman nombres, nacionalidad y edades a esta tremenda consecuencia y la pregunta es: ¿hemos hecho algo para solucionar el problema que provoca esas muertes? En Finlandia si. En 1983, tres adolescentes noruegos se suicidaron, lo que llevó al Ministerio de Educación a iniciar una campaña nacional contra el acoso en la escuela. El profesor Dan Olweus fue el encargado de elaborar un plan. Con gran éxito. En Finlandia, los investigadores de la Universidad de Turku diseñaron el programa IVA, que reduce espectacularmente los casos de violencia. 

Las escuelas tienen protocolos de actuación en caso de incendio o de temblor. Deben tener también protocolos para prevenir la violencia.

En todos los casos de acoso hay tres protagonistas: la víctima, el acosador y los espectadores. Tanto el programa de Olweus como el KiVa se centran en este último grupo, el más numeroso y el que podría servir de freno. Pero hay otros elementos importantes. El gran encubridor de los acosadores es el silencio de las víctimas. Unas veces es por miedo a las represalias, pero otras es por algo más sutil. Con frecuencia decimos que es de débiles acusar, o que es de cobardes pedir ayuda. Muchas veces, los padres no creen que sus hijos puedan ser acosadores. O piensan que el acoso ha existido siempre y que ellos lo experimentaron y que no les pasó nada. Las escuelas no tienen procedimientos fiables para detectar los casos. No olvidemos que el mayor número de casos suceden en los recreos o en la salida del colegio. Fuera de las aulas y no necesariamente frente a los maestros.

Los problemas no se resuelven solos. No es posible dejar las cosas para mañana,  Todo se nos vuelve crónico. Tenemos la idea de que el tiempo es el que arregla las cosas. Los niños (y también los adultos) necesitamos límites. 

Los problemas educativos -incluido el ‘bullying’- pueden arreglarse, pero hay que enfrentarlos con sabiduría y resolución. La escuela debe ser el centro de una gran revolución educativa, de cambio: son los que deben iniciar el proceso, pero no pueden hacerlo solos. Necesitan asesoramiento y ayuda, para poder implementarlo deben cooperar las familias, los vecinos, el Gobierno. Las escuelas no pueden ser solo establecimientos para educar a sus alumnos, sino centros de irradiación educativa. En esto vamos juntos padres y maestros.

Finlandia es un país que destina grandes recursos a la educación, al ser considerada (esta última) un asunto de Estado de gran relevancia. En los últimos años el país nórdico se ha propuesto acabar con el acoso escolar y mejorar el sistema educativo en sus distintas vertientes.

Reflejo de ello es que Finlandia ha conseguido en los últimos años el digno primer puesto en educación superior, educación primaria y formación en el Índice de Competitividad Global (ICG) gracias a la importancia que se le da a la educación en los últimos tiempos. Todas las medidas destinadas a la educación han contribuido a crear una potente fuerza laboral con las competencias adecuadas para adaptarse a un contexto socioeconómico en constante cambio y que ha causado altos niveles de desarrollo tecnológico.

Gracias al método Kiva, Finlandia está consiguiendo erradicar el acoso escolar. Este método es aplicado en el 90% de las escuelas de educación básica, y su éxito es tal que se ha convertido en una herramienta imprescindible a la hora de valorar y escoger cualquier centro del sistema educativo finlandés, tanto para trabajar, en el caso de los profesores, como para estudiar, en el caso de los alumnos.

La pasividad no arregla nada, menos ignorar los hechos. En Finlandia se habla mucho en las aulas sobre el bullying, y se tienen clases sobre el tema un par de veces al mes.

www.kivaprogram.net

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