Crianza, Educación, Ser Padres

Los “selfies” llegan a los bebés: ¿Qué consecuencias psicológicas y emocionales tienen estos autorretratos? (FOTOS)

  • Afecta o no afecta que los bebés y los niños pequeños tomen sus “selfies”, ¿cambia esto el desarrollo del niño?, ¿les afecta estar expuestos a esta visión de su persona?…

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Desde que inició la comercialización global de las cámaras análogas y digitales, los padres jóvenes han sido uno de los blancos fáciles en su consumo. Sólo hace falta hojear los álbumes familiares para vernos a nosotros mismos desnudos en una tina, dormitando plácidamente, o con todo el puré encima de nuestros rostros; incluso ahora, es cuestión de desbloquear nuestros teléfonos inteligentes y pasar nuestros dedos por la pantalla para revivir todo aquello que nuestros hijos hacen (o dejan de hacer). En ocasiones, son los mismos papás quienes publican esas imágenes en redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram. Sin embargo, ¿qué sucede cuando son los bebés quienes se toman las fotografías?

De acuerdo con algunos expertos del desarrollo psicosocial, los bebés quienes se toman selfies (fotografías a sí mismos) están desarrollando una “inapropiada consciencia de sí mismos a tan pequeña edad”. No obstante, este fenómeno resulta ser una adaptación al uso de la tecnología, y también una variante del “estadio del espejo” (1935) del psicoanalista francés Jacques Lacan, el cual se refiere al desarrollo de la consciencia misma del niño.

¿Qué es eso del estadio del espejo?

Es una fase del desarrollo psicológico del niño, quien la experimenta entre sus seis y dieciocho meses de edad. Del francés, le stade du miroir, esta teoría explica la manera en que el niño se encuentra por primera vez consigo mismo; es decir, puede ser capaz de percibirse y reconocerse corporalmente a través del espejo. Y por consiguiente, empieza a definirse poco a poco su aparato psíquico: el superyó, el yo y el ello; las cuales son funciones primordiales para la actividad psicológica y emocional.

Lacan comenta que, cuando un niño se reconoce por primera vez en el espejo, se emociona innata y sinceramente: es un proceso donde se identifica con su propia imagen, con sus partes del cuerpo como una totalidad. Recordaremos que hasta entonces, el niño nunca ha visto su imagen completa: no se conoce realmente, sino sólo algunos miembros parciales de sí.

Este reconocimiento con su propia imagen ocurre gracias a la ayuda de otra persona, que en la mayoría de las ocasiones son los padres; donde se puede identificar con la imagen de un ser semejante, quien tiene la misma forma total que él.

Si bien esta fase se dio a conocer en 1935, los bebés siguen adquiriendo consciencia de sí mismos de maneras distintas. Y justo los selfies de los bebés son parte del estadio del espejo, en donde apenas se reconocen a sí mismos como seres totales y similares a sus padres.

Pero ojo, no es un hecho semejante al fenómeno del like en redes sociales, donde adolescentes y adultos publican imágenes de sí mismos como una búsqueda (inconsciente) de aprobación de sus amigos. El Dr. Jessamy Hibberd comenta que: “La mayoría de las  fotografías publicadas por los adolescentes buscan la aceptación y elogios, sin embargo también están haciéndose vulnerables a comentarios negativos y al abuso, como el ‘cyber bullying’, entre otros”.

Este ultimo punto es un tema complejo, cuyos puntos relevantes se enfocan en la aceptación, reconocimiento y presión social, la autoestima y seguridad, interacciones interpersonales, necesidades psicológicas básicas, entre otros. Por ello es importante no confundir esta situación con el simple desarrollo psicológico de los mismos individuos; pues además, no podemos prejuzgar aquello que no comprendemos a fondo. 

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