Lactancia, Salud

Las mujeres con mayor nivel social y educativo alargan su lactancia

mujeres con mayor nivel social y educativo alargan su lactancia

Las mujeres con mayor nivel social y educativo alargan más el periodo de lactancia, según un estudio de la Universidad de Murcia (UMU), cuyos autores achacan estos resultados a la mayor facilidad de las mujeres con mayor nivel de estudios para asimilar los mensajes del personal sanitario acerca de los beneficios de la lactancia materna.

Los resultados se relacionan con los cambios sociales ocurridos y su impacto en las mujeres, según el estudio, que se enmarca en el proyecto Registro de Gemelos de Murcia, cuyo objetivo es analizar la contribución relativa de factores genéticos y ambientales en el desarrollo de conductas relacionadas con la salud, con financiación de la Fundación Séneca y del Ministerio de Ciencia e Innovación.

Las mujeres con un nivel de estudios medio o superior disminuyeron la duración de la lactancia de forma drástica al inicio de la década de los años 70 y sus tasas se equipararon al de mujeres con menos estudios en las décadas de los 70 y 80. Sin embargo, posteriormente presentaron una tendencia firme al aumento del 3,4 por ciento anual que se mantuvo hasta el final de siglo.

La lactancia materna, casi imprescindible para la supervivencia infantil hace no muchos años, ha variado durante la segunda mitad del siglo XX debido, principalmente, a la aparición de la lactancia artificial”, explica el investigador de la UMU y autor principal del estudio, Juan Ramón Ordoñana, según fuentes consultadas por Europa Press del Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC), dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación.

El trabajo, publicado recientemente en la revista ‘Journal of Human Lactation‘, analiza cómo han evolucionado las tasas de lactancia materna en la Región de Murcia y, por extensión en España, en las últimas décadas, si se comportaban igual las mujeres que tenían hijos en la década de los años 60 que las que lo hacían en los 80 o en los 90. La duración media de la lactancia materna ha cambiado a lo largo del periodo estudiado, y realiza una gráfica con forma de ‘U’, afirma Ordoñana. Así, las duraciones de lactancia materna más altas se encontraron a principios de los 60 (61,3% más de seis meses) y a finales de los 90 (29% para la misma duración) y las más bajas, en la década de los 70 y 80 (14,4% y 19,2%, respectivamente).

Los autores estudiaron a 666 mujeres que habían sido madres por primera vez desde principios de los años 60 hasta finales del siglo pasado. Además de recoger información sobre la alimentación de sus hijos, los expertos tomaron datos socio demográficos, fundamentalmente el nivel de estudios que habían alcanzado. “El efecto de un mayor nivel educativo sobre la duración de la lactancia no es siempre el mismo y depende del contexto social en que se produce”, subraya Ordoñana, quien añade que “también es probable que las condiciones de sus trabajos, su nivel económico y su mayor acceso a servicios sanitarios facilitaran el mantenimiento de la lactancia materna si lo deseaban”.

LA IMPORTANCIA DE LOS CAMBIOS SOCIALES

La investigación relaciona estos resultados con los cambios sociales ocurridos y su impacto en las mujeres. Por ejemplo, se ha pasado de una estructura familiar amplia, donde convivían las mujeres de varias generaciones y se apoyaban unas a otras en el “arte de lactar”, a una familia nuclear, donde la mujer cuenta cada vez más con el apoyo emocional e instrumental de su pareja, pero no tanto con el de otras mujeres. Igualmente, los investigadores asocian esta evolución con la incorporación progresiva de las mujeres al mundo laboral, el movimiento hacia la recuperación de lo natural que apareció a finales de los 90, la ampliación del permiso de maternidad y un amplio número de factores socioculturales que han influido en el comportamiento de las mujeres ante la llegada de sus bebés.

Además, las recomendaciones del personal sanitario en torno a la alimentación de los recién nacidos han oscilado desde la lactancia artificial durante los años 70 y 80, al posterior fomento de la lactancia materna, debido a los beneficios para la salud que se descubrían y a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud de prolongarla hasta los seis meses como mínimo.

Fuente : Europe Press

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