Karla Lara

Lactancia: ¿qué es normal y qué no?

  • Somos mamíferos y eso significa que nuestros bebés se deben alimentar de leche materna para sobrevivir, la lactancia es natural y por lo general todas las mujeres podemos hacerlo, informarnos es un buen inicio para lograr una lactancia exitosa.

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Interpretar el comportamiento de nuestros bebés alrededor de la lactancia puede ser confuso y no siempre es sencillo, sobre todo cuando se trata de nuestro primer bebé. Sabemos que la lactancia es un proceso fisiológico natural inherente a los mamíferos, pero no siempre entendemos como funciona y los consejos y opiniones de las personas a nuestro alrededor pueden ayudarnos a hacerlo mejor o a veces, causarnos ciertas frustraciones porque sus ideas y experiencias pueden no ser las óptimas para nosotros y así es sumamente común escuchar frases como:

“El bebé llora porque seguro tiene hambre y tu leche no lo llena”; “El bebé llora porque tu leche es demasiada y le provoca cólico”; “El bebé está inquieto porque no ha comido suficiente, déjalo más tiempo al pecho, si no quiere; fórzalo”;  “Me parece que tu bebé come poco, te está tomando la medida porque veo que le das de comer a cada rato sin un orden, se va a mal acostumbrar”; “Tus pechos son pequeños, no creo que tengas mucha leche”… y con ello van sembrándose en nuestra cabeza una serie de dudas sobre si podemos amamantar o no, o si lo hacemos adecuadamente, o si nuestra leche es suficiente o incluso si es buena o no para nuestro bebé… cómo si ello fuera cuestionable.

Además de las opiniones que nos encontramos, existe el propio comportamiento de nuestro bebé que apenas estamos descubriendo y todo el conjunto, cuando la lactancia no está sucediendo de manera fácil, puede llenarnos de inseguridad y dudas. Para facilitar la bella e increíble experiencia que puede ser la lactancia, compartimos los comportamientos normales del bebé lactante:

El bebé necesita estar al pecho de ocho a 12 veces en un lapso de 24 horas, con espacios intermitentes de 2 a 3 horas cada uno, pero esto solo es una referencia cuando el bebé es recién nacido y se pretende ofrecer el pecho a libre demanda (lo que favorece la producción de leche y el vínculo afectuoso con nuestro bebé).

El bebé no dormirá toda la noche (ni todo el día) hasta que la lactancia no esté establecida y esté creciendo adecuadamente; el despertar es un mecanismo natural que mantiene al bebé sano y a la madre atenta a las necesidades del bebé, además recordemos que los bebes al nacer no tienen identificados el día y la noche con nuestros horarios.

Los bebés tienen diferentes ritmos al comer: algunos lo hacen desesperadamente en minutos, otros toman mas tiempo y lo hacen con calma y pausadamente, todo ritmo es normal siempre que el bebé se alimente y de señales de buena salud y crecimiento.

Cuando el bebé está al pecho no siempre estará mamando y tragando leche, a veces solo necesita sentir confort y compañía y esto es absolutamente normal, a pesar de que podemos escuchar por ahí “que ya nos agarró de chupón”.

Los bebés no siempre toman leche de los dos senos en cada toma, a veces toman solo de uno y ya no están interesados en el otro, tampoco es una regla y no debemos preocuparnos si no lo hacen, en cada toma podemos intercalar los pechos para que ambos se llenen y vacíen a demanda del bebé.

El bebé no tendrá el ritmo de lactancia que le impongamos sino el que su crecimiento requiere y su naturaleza le dicta, hablar de ritmos de lactancia y sueño antes de los 3 meses de edad del bebé puede causar ansiedad porque no es realista, cada bebé es distinto.

Así, la lactancia se vuelve un acto de fe y la única manera de saber si nuestro bebé recibe leche en cada toma es verificar que esté mojando pañales y la frecuencia con lo que lo hace.

 Algunas señales comunes del bebé que pueden interpretarse incorrectamente alrededor de la lactancia son:

  • Tomas frecuentes: los bebés pueden pedir estar muchas veces al pecho (quizá demasiadas para nuestro gusto), pero esto es normal en las primeras semanas siguientes al nacimiento, con el tiempo irán adoptando un ritmo natural mas espaciado entre cada toma. Observar el crecimiento y la ganancia de peso de nuestro bebé nos puede calmar en este sentido, recuerda que estar en tus brazos y en tu pecho también es una necesidad emocional del bebé.
  • Sentir los pechos suaves: tenemos la falsa idea de que los pechos llenos (congestionados) son señal de que hay mucha leche y que los pechos suaves indican lo contrario, es importante que sepas que mientras el bebé pida mas y mas leche, mas leche producirán tus pechos y aún cuando su textura sea blanda, la leche fluye.
  • Brotes de crecimiento: existen días en los que eventualmente nuestro bebé está muy inquieto y demandando más tomar leche, este comportamiento es vidente y rompe con el que normalmente ha presentado, esto es un brote de crecimiento y es absolutamente normal que suceda, dura un promedio de 24 horas y puede suceder al mes, a los 3 y 6 meses de edad por lo regular y pasado esto, el bebé regresa a su patrón previo de comportamiento.
  • Pocas tomas: mientras que algunas madres se preocupan porque el bebé toma leche muchas veces, otras se preocupan porque el bebé pide leche pocas veces; esto puede ser porque el flujo de le leche es vasto y el bebé tiene oportunidad de tomar bastante leche en cada toma y quedar muy satisfecho, en ambos casos; lo que nos indica que nuestro bebé come es que está mojando pañales frecuentemente y además su estado de ánimo.
  • Tomas cortas o muy rápidas: el tiempo que el bebé pasa en el pecho no determina la cantidad de leche que ingiere; conforme el bebé crece, su forma de amamantar se vuelve mas eficiente y no todos necesitan pasar ciertos minutos succionado contra el reloj para dejarnos saber que han comido suficiente.
  • La forma en la que los bebés toman leche materna del pecho puede cambiar también debido al estado de ánimo del bebé y su experiencia por día, es decir; cambiará si el bebé está cansado, hambriento, contento, malhumorado, si tiene distracciones o no, etc., considera todos estos factores antes de hacer un juicio sobre tu lactancia.
  • Llanto: llorar es la forma en la que los bebés se comunican y no siempre significa hambre, ni tiene que ver con la cantidad de leche que tienes, el llanto puede tener muchas razones, pasar tiempo observando al bebé y conectando con sus emociones te hará conocerlo mejor e identificar porqué llora antes de pensar que siempre es por hambre.
  • Los bebés pueden tener una relación de amor-odio con el pecho de mamá al principio: algunos lloran, se arquean, rechazan el pecho, lo succionan con fuerza, lo sueltan abruptamente, tragan y dan señales de ahogamiento, escupen la leche, se llenan de aire entre tomas, etc…, si esto te suena familiar recuerda que tu bebé como tú, está aprendiendo a amamantar y ello toma tiempo, relájate y observa que podría mejorar esa relación y aprendizaje, busca una consultora en lactancia que los apoye en este proceso, si tu lactancia no está siendo la mejor experiencia no esperes a que sea caótica o frustrante, pide ayuda a tiempo.
  • El bebé no duerme toda lo noche: el sueño es evolutivo y se va “normalizando” conforme el bebé va creciendo, no queramos poner al bebé en nuestros patrones de sueño de adultos, no queramos que nuestro bebé duerma toda la noche al nacer, nos irá demostrando sus necesidades de sueño y alimentación poco a poco, estemos atentos como padres para satisfacerlas lo mejor posible.
  • Leer el lenguaje corporal de nuestro bebé nos dará señales para saber como se siente al amamantar: sus manitas, brazos y piernas relajadas son siempre una buena señal.
  • Nuestros pechos también muestra cambios durante la lactancia que puedes interpretar como normales:
  • Se sienten más sensibles durante el embarazo, sobre todo durante el primer trimestre y al nacer el bebé.
  • Al nacer el bebé los pechos producen el calostro antes que la leche y es una sustancia entre amarilla y dorada altamente rica en nutrientes y factores inmunológicos.
  • Entre la producción del calostro y la leche los senos se pueden sentir más grandes, calientes y congestionados, pero esto no debe ser intolerable, fomentos tibios o calientes directo al pecho ayudan mucho para sentirse mejor.
  • Los pechos crecen por lo general entre 1 y dos tallas.
  • La areola y el pezón se obscurecen y crecen para indicar al bebé en dónde debe mamar, aunque el cuerpo le da otras señales perceptibles para el bebé como el olor.
  • Las venas en los senos se pueden ver fácilmente a través de la piel desde el embarazo y durante toda la lactancia.
  • Los senos se sienten llenos, firmes y hasta tibios o calientes cada vez que se llenan de leche.
  • Puedes experimentar cólicos cuando amamantas en los primeros días siguientes al nacimiento de tu bebé porque el útero y tus órganos están regresando a su tamaño y lugar que tenían antes del parto y esto sucede por la producción de oxitocina que secretamos cuando amamantamos y provoca ciertas contracciones uterinas.
  • Los senos se sienten blandos al finalizar cada toma de leche.

Somos mamíferos y eso significa que nuestros bebés se deben alimentar de leche materna para sobrevivir, la lactancia es natural y por lo general todas las mujeres podemos hacerlo, informarnos es un buen inicio para lograr una lactancia exitosa. Existen muchos grupos de apoyo a la lactancia materna en los que puedes encontrar información, apoyo y experiencias valiosas para disfrutar de tu lactancia al máximo.

 

Karla Lara

@KarlaDoula

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